Miedos

ya me revolqué, y he dado veltas,
buscando que se apaguen como un fuego.
ya comí mis uñas diez mil veces
ansiando no volverlos a sentir
creciendo dentro.
caminé por la vereda hasta la plaza,
y he buscado
alguna panacea que los calme
como calman las pastillas este espanto
que es estar siempre despierto.
ya maté el domingo
mirando un punto fijo en el televisor,
y he mirado también a la ventana,
buscando un punto fijo ahí también
queriendo que saltes,
y que entres;
esperando que vengas
y me digas “ya no llores,
las cosas que te duelen no están más,
no tengas miedo;
las hice desaparecer
y si querés
te voy a regalar un cielo
igual al cielo que te robé
esa noche que te herí.
yo voy a darte un cielo entero”.
ya salí y corrí
hasta la esquina para ver
si por fin llovía acá en mi barrio
(y también para ver si aparecías)
pero no.
ya no hay lluvias,
ni voces que me digan que no estoy
por dentro muerto;
no existen formas proyectadas
allá arriba, en donde la pared
se junta con el techo.
no existen
rastros de la risa que yo tuve.
no queda nada
de lo que alguna vez hube de ser.
sólo está éste fuego
que no puedo controlar,
queda el espanto de seguir así,
despierto;
me quedan los programas del domingo
y una sombra en la ventana.
me quedan los espectros.
me queda, en fin, la suma
de las cosas que aborrezco.
todos nuestros fuegos.
todos estos miedos.
26 Agosto, 2008 a 11:06
Ay! esa angustia dominguera esa conciencia del ser que no es, en un mundo que parece que jamás se ha planteado una pregunta.
Sé de la búsqueda de esas panaceas, sé de los puntos fijos en ventanas y televisores, sé de rincones acribillados por mis cabezazos en los que nunca se abrió una puerta libertaria…
26 Agosto, 2008 a 11:40
le queda la suma de lo que aborrece. Que sentimiento elocuente.
No sabe que letras nos regala MAICOL esta vez. No sabe
Alla no hay yenny??!?
26 Agosto, 2008 a 23:25
“No existen
rastros de la risa que yo tuve,
no queda nada
de lo que alguna vez hube de ser…”
Fucking miedos neneeee!
Beso y abrazo!!
29 Agosto, 2008 a 01:01
Walt: Yo también me he dado la cabeza contras las paredes. Yo también he dejado los nudillos marcados en pardes de yeso al grito de “por qué…por qué…por qué…???”
En fin, que en estos días no sale el sol, sino su rostro (como dice una canción de Silvio Rodríguez).
Un abrazo.
Rochitas: Me quiero matar!! me dijeron que recién esta semana llegaaa!!!
Y sí; la suma de todo lo que aborrezco. Es lo que queda. Es lo que hay.
Besos!
Estrellina: Sí, los hijos de mala madre. Los que me anulan. Los que no me dejan ser, ir, cambiar de rumbo.
Los miedos.
Un beso.