Citrio

citrio

(a Patricio, mi hijo más pequeño,
que nos lo da y nos lo quita
y después nos lo vuelve a dar.
Feliz cumple, mi amor!)

 

Adoro
verte recostado aquí a mi lado
cuando volvés deshecho a mí
después de habar andado un largo rato.
Adoro oirte respirar,
adoro tu cabello,
hecho de bucles y arabescos,
de formas y de tiempos,
de colores y de espacios.
Adoro tus olores de hombre pequeño,
tus modales suaves
de gigante torpe aquí,
en mis brazos.
Adoro el día que aparece
cuando al fin podemos vernos
y adoro la sensibilidad que vos tenés
para poder hacerme fuerte,
para poder secar mi llanto.
Adoro cuando te dormís
y adoro cuando te reís;
adoro verte hoy aquí,
jugando
a ser un absoluto rey, el más tirano.
Adoro esos juegos que inventamos,
y sé que lo que es perder
aún cuando te gano.
Te adoro con todas las palabras
y te amo a cada paso,
hijo querido, hombre querido;
niño frágil
guerrero de dulzura,
de acunar a un padre que te sueña,
enorme en los abrazos,
gigante en cada sombra
hermoso aquí, a mi lado.

8 comentarios para “Citrio”

  1. Me inundaron las lágrimas…inevitable.
    Pato, niño sensible, niño generoso.
    Besos.

  2. Soy un helado derretido sobre el teclado…

  3. Aaaahhh que divino! Me encanto.
    Feliz cumple atrasadoooooooooooo para el pequeño!

  4. Muchas…: Pato es eso y mucho más…
    Pato es rocanrol. Y a veces hasta heavy metal, jajaja…! Beso.

    Walt: No te me desmorones…!

    Estrellina: Si, atrasado! Y yo también me atrasé, debo confesar, jejejje…
    Beso!

  5. ooooooooyyyyyyyyyyyy!!! me mori del amor con este poema!!! que ternura totalll, sumamente dulce, llega hasta acá el amor!!!!!
    FELIZ CUMPLE PATRIIICIOOOOO!!!:)!!!

  6. Se nota que me tiene de las pestañas? Que me tienen los dos de las pestañas?
    Jajajaj, beso!

  7. es impresionante! ojalá mi viejo me hubiera escrito algo así alguna vez!!!

    abrazo grande fede, sos muy groso!

  8. tch! hay muchas maneras de demostrar amor hacia los hijos. a veces me gustaría escribirles menos boludeces y abrazarlos más. no tenerlos en esos corrales en donde los tengo, cagados de frío, sin alimentarse…
    Jajajaj, nah, la verdad es que me pueden, me da escribirles cositas así a los dos… como para que sepan que siempre voy a estar rompiendo las bolas.
    Dios, siento que me voy a convertir en un padre pelotudo, de esos que se fijan a cada rato en qué andan los hijos!!!
    Jajaja!! Qué va’cer…
    Abrazo!

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