after mil años
veinte años desiguales y después
ahí está tu cara,
que se estrella contra un cielo
de diamantes y de lágrimas,
en las cosas que más quise
y en los viajes hasta el centro de mí mismo,
en la foto que jamás voy a tener,
en los días esos en que duermo
recién de madrugada,
en los siglos que parecen un segundo,
en todo está tu cara.
veinte años vividos de prestado
y al toque es esta luz que se aparece
en las pantallas, las paredes,
el respaldo de mi cama;
es tu cara, tu sonrisa,
a veinte años desiguales,
a veinte siglos que parecen de mentira,
a veinte mil kilómetros de llanto y de dolor
tu cara y tu sonrisa
en las paredes, las pantallas,
y el respaldo de mi cama.
y yo?
yo como un chico.
con la felicidad primera
y mariposas en la panza.
21 Julio, 2009 a 16:05
Me encantó la foto tan similar al texto, así como corriendo rapido al pasado!
! Beso!
No hay nada mas lindo que esa sensación! Enjoy It!!
22 Julio, 2009 a 07:32
Gracias, che Virgi; a veces correr al pasado puede ser la única solución posible…
Beso!
23 Julio, 2009 a 21:00
Desconfío. El pasado te devuelve la mitad (lleva la razón Serrat al decir eso cuando evocaba a Lucía).
No obstante, buen texto Nene.
24 Julio, 2009 a 02:23
Lilith: A veces menos. No obstante, hay ciertos días en que prefiero un cuarto a lo que vivo en el presente.
Beso.
28 Julio, 2009 a 21:00
A veces comentar lo obvio, es desperdiciar espacio y palabras, dejemos que fluya la belleza de esta imagen:
“ahí está tu cara,
que se estrella contra un cielo
de diamantes y de lágrimas,”
29 Julio, 2009 a 00:59
Walt: Uh, gracias che. Me alegra que te haya gustado, Walt.
Un abrazo.