
now, you’ve got
to ask yourself one question:
-”do I feel lucky?”-
well, do you, punk?
(clint eastwood es
harry callahan en
Harry el sucio )
camino por calle santa rosa con la velocidad de quien tiene que llegar, dormir de dos a tres horitas, bañarse y volver a salir a cumplir con sus obligaciones.
por alguna extraña maniobra de dios, o de los astros, o de lo que chota sea que hace que todo sea como es, me siento bien, me estoy sintiendo bien.
quiero decir; ya no vivo esos días de mierda, en los que me sentaba en una cama, con la espalda apoyada contra la pared, las patas sucias, un lomito grasiento y una cerveza córdoba barata, a pensar en las cosas que venían y más aún, en cómo serían y en lo que me dejarían de enseñanza.
ya no salgo a caminar por barrios que conozco de pasada, ni recorro esquinas en las que nunca paré.
considero el peligro, ahora.
no quiero arriesgar más el pellejo. ya no quiero atormentarme con la posibilidad de que me asalte algún boludo pasadísimo de vueltas, o que me requisen los canas, que siempre tienen un pretexto para pararte y romperte las pelotas o la cabeza preguntándote cagadas, del tipo “andás comprando marihuana?”.
qué boludo! si anduviera comprando drogas, cómo te pensás que te lo voy a confesar?
ya no pienso ni hago más cagadas.
estoy menos audaz.
ya no me atormento, no me angustio tan seguido como antes, ya no pienso tanto en boludeces. ya no más.
y no pienso en que pueda haber algún “mañana” definido.
por alguna extraña razón, dejo ir las cosas, las dejo seguir su curso, y si bien sigo teniendo los miedos de mierda, esos días de mierda que siempre vienen, que siempre me visitan, he aprendido a controlarme, a hacerme cada vez un poco más valiente, a dejar de llorar de vez en cuando, a sentirme bien cuando tengo que estar bien.
a hacerlo porque sí, nomás.
eso me llena de satisfacción. eso me hace estar un poquitín más orgulloso de mí mismo.
he pasado muchos años a la sombra de mis sombras, teniendo miedo, dejando pasar las oportunidades, con miedo de avanzar.
no sé por qué fui siempre así, tan pelotudo.
ya está. hoy es hoy.
y voy caminando, ahora ya por la cañada.
te digo que agosto es un presagio de lo que vamos a sufrir el verano que se viene. nos vamos a asar a fuego lento.
vamos a quedar con los huevos en compota. o las tetas al vapor.
treinta grados la máxima en agosto no es cualquier cagada. treinta grados la máxima en agosto es una marca a superar.
no me importa.
igual, voy apurado. igual tengo que llegar.
puedo decir, por primera vez en años, que estoy más contento que la mierda.
contento así, conmigo mismo.
no sé si de felicidad.
pero estar contento no es una pavada, y más si caminás por esta mierda de ciudad.
estoy contento.
y listo, chau.