
Te advierto, chiquilín de Cajeta Naranja, que el hecho de que yo me pase por tu local, una vez por mes a pagarte mi resumen, no te da derecho a decirme “Hola, amigo!”, como si me conocieras desde la primaria, de toda la vida.
Amigos son los huevos. Los amigos de verdad me honran con su amistad todos los putos días de sus vidas, y de paso cañazo, si me ven en la lona, se olvidan de las deudas monetarias que con ellos pueda llegar a tener. A un amigo no lo hace una tarjetita de plástico, ni la entidad crediticia para la que trabajás. Un amigo cuesta años de decepciones, lágrimas derramadas en sociedad, piñas bien puestas en la quijada algunas noches que te pasaste de copetes y te desconociste. Y un montón de cosas más.
Tu “Hola, amigo!” no me dice absolutamente nada.
Tu “Hola, Amigo” me lo paso por los huevos.
Si sos mi amigo, perdonáme la deuda. Y dejémonos de jorobar.
Ahora entendés, pequeño, el por qué de mi respuesta?
Ahora entendés por qué aquel día te respondí “No; si yo no soy tu amigo…”, mientras mi hijo se tapaba la cara al tiempo que decía “Uh, ahí va otra de papá…” ?
Y lo mismo para vos, pibito de Mac Donals. No te conozco de ningún sitio en especial, y amén de que tu blandura y tu simpatía me parecen una mierda, te apuesto doble contra sencillo que si me ves pasar por tu vereda, hasta me denunciás.
Te comento: Un amigo comparte gustos en músicas, vestimentas, grosor de gambas en las minas, lugares adonde ir de tragos y demás.
A un amigo no lo hace un peso con cincuenta por agrandar el combo, ni el conito que me compro cuando paso por tu local. Si tan amigos somos, invitáme a picar algo a la cocina, que tengo un bagre que me muero cada vez que me levanto…y vos me querés cobrar!
Qué clase de amigo te cobraría el morfi? Vos no sos mi amigo!
Dame Calidad, dame Servicio, dame Limpieza.
Y entregame a tiempo mi Big Mac. Pero no me digas ni a ganchos “Hola, amigo!”, porque posta, no lo puedo soportar.
Hijo de puta, tenés apenas 18 años y yo ya vengo desde hace rato peinando canas! Estaría bien un poco de respeto, para variar!
“Amigos” de Mac Donals y Cajeta Naranja: Tengo las pelotas por el piso con sus simpatías mal fingidas.
Los anfitriones de Cajeta Naranja podrían copiarse de las cajeras, que tienen, la mayoría, una cara de tujes que te la voglio dire, y los nenes de Mac Donals podrían copiarse de los gerentes, que nunca aparecen cuando su servicio apesta, para variar.
Eso hace un amigo de verdad. Si está cansado de laburar, te muestra cara de orto y te gruñe un “Nos vemos más tarde”. Un amigo te trata como el culo si lo vas a molestar. Y si está tapado de laburo, te dice “Esperáme” y no aparece más.
Y yo los entiendo. A ellos sí puedo entenderlos. Porque después se pasan por mi casa con un vino y con algo de cenar.
Si yo fuera verdaderamente amigo de todos los que me saludan como tales, no me preocuparía por el morfi ni las deudas. Los de la Naranja me perdonarían dos por tres. Y los de Mac Donals me darían de morfar.