editorial
una sucesion de mierdas sin sentido,
un libreto escrito a los ponchazos,
una pendiente que termina bien abajo,
y el recuento pelotudo y consabido
de madres abandónicas
y padres neurasténicos,
de porquerías psicotrópicas,
y de hijos anoréxicos.
de pendejas medio histéricas
y de amores en destierro,
de los mocos amarguísimos
y carreras hasta el médico.
de los miedos recurrentes,
de obsesiones que no mido,
de los ojos bien abiertos,
de las mierdas que me aspiro.
de las músicas más tristes,
de violas que desafino,
de sonidos que no escucho,
de las frases que me olvido.
de promesas en el “debe”,
de los rezos no aprendidos,
de diosito en la cruz (ausente);
y los santos y las vírgenes
con falta sin aviso.
un par de obligaciones incumplidas,
un libreto que comienza en el final.
a esto le falta un verso, o alguna frasecita,
un pasaje, alguna palabrita
que mienta: “en realidad no estoy tan mal”

30 noviembre, 2010 a 12:51
La primera parte es casi una fotografía escolar de estos días.
1 diciembre, 2010 a 03:06
…y todo todo es casi casi una postal de mis días, estos días.
va abrazo fuerte, che Walt.