este contínuo carnaval cotidiano de las almas,
este horrible abusar de las métricas impares,
este tremendo cielo negro que me invade,
estas confusas voces que me llaman y me arrastran,
estos sonidos que percibo con temor y desconfianza,
este inmundo aroma a vida muerta, muerte en vida,
este perpetuo transcurrir, estar y ser la misma herida,
este dios absoluto que me coloca en su balanza,
estos lenguajes muertos que no llenan mi garganta,
este veneno inútil de mi lengua, que no cede,
estos fantasmas del olvido que no soy, que me precede,
estas veredas que van de mil en mil, no sé de a cuántas.
no estar, no ser, mirar sin ver. partir ya no me alcanza.
no estar, no ser, mirar sin ver. partir ya no hace falta.





