“dame la atrofia de tu sierpe,
tu clítoris de sal,
abismo en vela.
yo lo recorreré de arriba abajo
con la imaginación,
con el tacto, con la lengua.
dame la fosa horrible,
extraña y adorable
en donde entierras
los mil vástagos que no.
dame el sabor dulce de tus pechos,
tus manos frías,
tus músculos de arena
en perpetua lasitud.
dame la risa más fingida,
las mentiras más osadas,
tu eterno disfraz,
el que mejor nos queda.
dame la rugosidad perfecta,
la textura de tu lengua.
la forma de tus pies,
los muslos,
la contracción,
el ano alerta.
dame mil vacíos
que aún quieras llenar,
dame el odio que me tengas,
dame insultos
y la desesperación,
dame una guerra.
dame la sierpe innominada.
tu clítoris de sal:
el mar es un vómito azul
que reverbera.”








