a hermanita S.V.V.
no no no no no,
no esperés amigos en el centro
que te acompañen hasta casa
cuando todo salió mal;
no existe el alma hermosa
que te guíe hasta tu cama,
que te acompañe hasta tu cama
cuando todo lo que has hecho
es vomitar
y vomitar
y vomitar en ese bar.
no existen los amigos
cuando ves todo deforme,
cuando ves que te estás yendo
y te vas,
te vas,
te vas;
nada puede traerte acá de vuelta,
ya no hay sitio para vos acá,
ya no hay lugares,
no hay asientos disponibles.
para vos, ya no hay lugar.
decíme: es verdad que estás tan mal?
decime: es verdad que caminaste
por todos esos sitios
que me marcan tus heridas?
decime quién carajo fue
el que te hizo
tan dura y desconfiada,
tan cínica?
decíme, hermanita:
quien fue el que lastimó tu corazón?
quién fué el que masticó tu realidad?
(yo sigo pensando que el amor no existe como tal, como ya te repetía aquellas veces. sigo pensando que sólo estan las voluntades que se juntan y que un buen día como tantos, finalmente se acostumbran. otro circo de mentiras y de excusas y de dudas, otro circo para querer creer que sí, que existe un sentimiento un poquitito más allá. y sigo pensando que sólo existe el hombro que se pone sin dudar.)
pero no no no no no;
no esperes ni amigos
ni paz, ni amor divino.
no esperes ese bondi
que creés que va a pasar.
ya no existe ni el perdón
ni los castigos;
todo ahora es fuego amigo,
el dedo acusador
de los que dicen
que te quieren,
y que saben
qué medicamento recetar.
seguís viendo todo mal?
hermanita; vos ves todo deforme?
no pensás
que ya es momento de parar?
dame la mano:
yo te ayudo a que no duela
dejar de delirar.









