No te importa.


cielo-estrellas

…la ley nunca está de tu lado
si es madrugada.
por más que quieras dormir.
y no te puedas dormir.
(Ulises Butrón – Estatuas de Sal – 1993)

Vos sabés adónde va a dormir hoy ese pibito de 10 años que chupa lentamente y con resignación vos sabés muy bien qué cosa, allá en la oscuridad del Parque Sarmiento, los Viernes por la noche, cuando papá y mamá se han puesto en pedo con ginebra y le han pedido que no vuelva si no trae a casa al menos 20 pesos para el vino y la soda y el pan y la ensalada?
Vos sabés adónde es enterrado ese albañil que no es peruano y que tampoco es paraguayo o boliviano, porque nunca tuvo identidad, y que se vino abajo de un andamio, construyendo en Nueva Córdoba el piso que vos mismo habitarás en breve con tus locas fantasías y tus locas drogas caras?
Vos sabés adónde viven sus patrones? Vos sabías que jamás le comentaron que se caga su mujer y que se caga su familia, allá en Bolivia o en Perú o en Paraguay, y que se cagan sus seis pequeños hijos si el contrato ha sido en negro? Vos sabés si alguna vez le mencionaron algo así como “ART” o “la prepaga”?
Vos sabés qué es eso que se pegotea en las manos y en los jeans de ese pendejo que aspira andá a saber qué mierda de la bolsa, mientras canta canciones de La Mona, graznando como un pato, porque sus bronquios no dan más, porque tanta cantidad junta de tolueno le quemó hace rato cuerdas y garganta? Vos sabés que tiene 12 años y que ya dentro de poco va a volar como los diablos o los ángeles, y que te va a mirar de arriba o desde abajo, siempre sonriendo, siempre cantando “El Marginal” o “La flaca Marta”?
Vos sabés qué es lo que pasa en estos días por la mente del viejo del Paseo de las Artes, cuando se ha mirado las dos gambas y ha alcanzado a ver que ese color verde amarillento es algo fiero, y que el Rawson está lejos para irse caminando, y que es al pedo, que no hay en el planeta persona, animal o algún taxista (los tacheros son una raza más extraña) que lo quiera alcanzar hasta allá, hasta la bajada?
Sabías que él ya se escurrió de que es gangrena?
Vos sabés por qué el Cuellito sintió mojada aquella vez la espalda, cuando estaba reventándose esa casa?
Vos sabés si las balas del cobani de verdad eran de salva?
Vos sabés adónde se llevaron el cadáver del Cuellito?

Qué fue de vos, de mí, de todos?
Qué fue de él y de su madre y de su hermana?

Otra vez me desperté, y ha sido una desgracia. Otra vez me desperté sobre mis huesos, y las pastillas no me duermen ni me calman. Siento el horror transcurrir lento, allá en el Centro y bajar después por La Cañada; siento el pecho apretado con mil bloques de cemento. La oscuridad a plena luz. La bronca y el cansancio.
Las sombras que nos buscan. Las putas y la yuta.
Las cosas que no hicimos y los de más allá de San Vicente, que nos miran, suplicándonos ayuda.
Las noches que se van y que no vuelven.
Y el horror que pasa y que se queda acá un momento, y después se va a la mierda.
Y después nada.

Vos sabés qué ha sido del informe médico forense del tipito que se tapó de polvo en La Calera, sin darse cuenta en ése instante que se moría, se ahogaba y que así de puto fue ése instante, que ni tiempo le dió para rezarle a la Virgen de Urkupiña o a la de Copacabana?
Vos sabés hija de quién es esa piba que compra rifas para el SIDA en calle Alvear de madrugada? Vos sabés de dónde va a sacar la plata para el cóctel? Vos sabés en qué lugar terminará internada?
Vos sabés adónde fueron a parar esos muchachos que tenían la vida hipotecada?

Adónde queda nuestra historia?
Adónde vamos vos y yo?
Quiero saber…
Vamos todos en camino, en línea recta hacia la nada?
Encima va a llover, mirá.
Encima ya se hizo de mañana.

6 comentarios to “No te importa.”

  1. Un relato, que(por desgracia) es magistral.(Espero que se entienda lo que acabo de escribir)

  2. Rochitas Says:

    Me hizo acordar al tema “yo no se yo no se donde va mi vida, pero tampoco creo que lo sepas vos”.
    No sabe cuanto desearía no analizar tanto.
    Desde una vuelta por mi blog, y vea quien dijo eso.

  3. Después de una doble lectura, pienso en el sentido que le doy a este post. Indiferencia. Uno por ahí está sumergido en sus propios quilombos, y no se detiene a pensar en esto.
    Confieso que más de una vez me interesó preguntarle a varias de estas personas que describis, porque estaban en esa situación. Y por boluda no me animé. ¿Que boluda, no?.
    Es que puede sonar cruel, por más que uno empieze la charla con otro tema, el fin en si mismo de la charla es cruel para la persona a la que se lo vas a preguntar.
    No se, vos como haces?

  4. Virgi: No sé si magistral. Lo que sí, es aberrante que todavía pasen ciertas cosas por encima de nosotros. Y a veces hasta nos resbalan. Me incluyo. Estamos tan acostumbrados….
    Yo no sé si comenzaría una charla…trataría de no hablar de las cosas que duelen, que lastiman…qué sé yo. He conocido a tanta gente, algunos con vidas que parecen ser doscientas en una…que ya uno no piensa en la mierda, sino en las cosas que lo hacen a uno reir. y olvidar.
    Beso!

    Rochitas: Me pasé por su blog. Maicol me sigue sorprendiendo. Y lo adoro por eso. El Jefe, definitely. Siempre tan….tan más allá de nosotros, él…
    Beso. Gracias por pasar!

  5. El destino de cada uno. Algunos lo pueden cambiar. Algunos.
    Saludos. =)

  6. Sá, pero por los tantos que lo logran, hay muchísimos más que se quedan en el camino…
    Saludos!

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