Fernando Peña


fernando peña

Seguro que mañana todo el mundo va a hablar de lo maravilloso que fue como persona y de los cojones con los que habló durante toda su vida de temas tán ríspidos como el SIDA, la homosexualidad, la religión y otros debates que en este bendito país siguen (y seguirán) hablándose desde la pacatería y el cinismo.
Seguro que mañana todo el mundo va a hablar de lo maravilloso y de cómo fue al frente con su enfermedad y con las cosas que sentía.
Hasta los que lo odiaban por su transparencia.

Seguro que más tarde, yo amplío este post, porque de verdad, ahora no me sale nada, no tengo ganas, no me dan ganas, de verdad.

Se acaba de morir Fernando Peña.

El puto sufrido, el puto lindo como el mismo se definía, venía luchando desde hace varios años contra el virus del VIH, tan lleno de luz él, tan lleno de vida.
Se ve que la huesuda fue tan feroz, ¡justo con Peña que se vivía burlando de ella!, que no dudó un instante en traicionarlo con un cáncer de hígado fulminante.
A él, que se aferró siempre a la vida.
A él, que se divertía haciéndoles cortes de manga a las Parcas.
Se fue Fernando Peña. Qué sé yo. Por ahora, nos quedan los maravillosos audios de “El Parquímetro” o de “Cucuruchos en la frente”.

Van a hacer falta más Fernandos Peña.
Van a hacer falta más personas como él, que digan lo que piensan como nenes, sin filtro, sin dudar en si le gustará a doña Rosa, o al presidente, o a Luis D’elía o al periodista que se tenga en frente.
Hacen falta más personas así, hechas de luz.

Suerte, puto.
Buen viaje, che.
Te vamos a extrañar.

Fernando Peña 31/I/1963 – 17/VI/2009

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20 comentarios to “Fernando Peña”

  1. No tengo nada para acotar. La verdad, esta noticia , ya , me cayó como el culo. Así de una!.
    Pero gracias por el homenaje.

  2. Me dolió. Qué terrible. El puto ese que llevaba las cosas a que incomodaran, lograr chocar con la verdad… Lo voy a extrañar. Me pareció una persona admirable y culiadísima.

    Abrazo grande Fedex!

  3. La primera vez que lo vi en una obra fue en “El niño muerto” donde especulaba con su propia muerte. En la función que presencié mantuvo una relación sadomasoquista con el público que parecía disfrutar del mal trato que ofrecía desde el escenario casi de manera personalizada. Fue una experiencia extraña e interesante porque por primera vez me sentí inseguro y vulnerable como espectador. Que un artista te haga reordenar los muebles internos, a causa de una especie de autopsia psicológica es algo digno de admiración.
    La segunda vez lo disfruté más, fue en “Mugre” donde desplegó una ironía con la que me identifiqué de inmediato, creo que me trasplantó la energía de “Monseñor Lago” y de vez en cuando lo saco a relucir…

    Otro personaje que lamentablemente no tendrá heredero, la vida necesita gente que le rompa las pelotas a la boludez establecida como norma de corrección.

  4. Lilith Says:

    Cuando avancen las loas mortuorias voy a guardar silencio.
    No es que no fuese talentoso -que lo era- pero, ideológicamente, me rompía soberanamente las pelotas su estética de la trasgresión, que no es lo mismo que la trasgresión estética. La diferencia es simple: cogerte una vaca sagrada de la curia y contarlo, es estética de la trasgresión; montarle un cristo a un avión para denunciar la fusión cómplice de los íconos del credo cristiano-capitalista de nuestra civilización occibestial –como lo hizo León Ferrari, ponele-, es trasgresión estética. Aquella es instantánea, chillona, inocua. Ésta, decantada, desguarnecida, rebelde. La misma diferencia que hay entre sinceridad y veracidad, diría Ortega y Gasset.
    Para mí, Fernando Peña era funcional al sistema que virtualmente trasgredía y esa es una forma de conservadurismo. Escandalizar viejas que toman el té, sin envenenarles el té.
    De todos modos, no era peor que otros en eso.
    Requiescat in pace.
    Saludos.

  5. Virgi: A mí me sucedió que no lo asumí. No lo pude creer. Aún ahora no lo puedo creer.
    Beso.

    Fede: Si te estuviera escuchando, se cagaría de la risa: “El puto ése”.
    Así decía las cosas Peña; al pan pan y al vino vino, qué joder. Y sí que era una persona admirable. Para que lo admiraran hasta los homofóbicos, algo tenés que producir, me parece.
    Abrazo!

    Rochitas: Como vivía: Sin red, y caminando en la cuerda floja. Así pensaba
    Beso, che.
    Walt: Yo nunca tuve la posibilidad de verlo en una de sus obras. Sí disfruté de todos y cada uno de los envíos del viejo “Cucuruchos en la frente”, que hacía con Diego Ripoll por la Rock and Pop (y que se escuchaba acá en Córdoba también por esos años).
    En cuanto a las agresiones hacia el público, él mismo se sorprendía de cómo la gente se dejaba avasallar y nunca respondía, siendo que él mismo buscaba a alguien que le pegara un cachetazo. Creo que pudo demostrar que el público (sobre todo el argentino) endiosa tanto a las personalidades que les perdonan todo, hasta los comportamientos agresivos. Puta, me viene a la memoria un recital de los Redondos en donde un pibe se subió al escenario y pretendió abrazar al Indio Solari, obteniendo como respuesta un empujón del cantante y el inmediato llamado al personal de seguridad. Este pibe, contestó a la agresión de Solari, poniéndose de rodillas y haciendo gestos de adoración.
    Creo que con eso grafico bastante al espectador fanático.
    Ya que hablaste de Monseñor Lagos, te voy a decir que a mí también el personaje me puede, y de él también es que saco algunas ideas que después vuelco en esas charlas que solemos tener y que (jajaja!) han escandalizado a ciertos visitantes.
    De verdad, no va a tener sucesores. No hay.
    Abrazo.

    Lilith: Disiento. Hay algunos comportamientos que también pueden ser estéticos. Dos punks cagando (literalmente hablando) en su presentación en la escuela de teatro de ls UNC es estético. Un tipito que habla sinsentidos en Dean Funes esquina Rivera Indarte por megáfono, eso es estético. Y son transgresores.
    Los punks por ejemplo, por cagarse en la UNC, otra vez literalmente hablando (y te confieso que fue inquietante verlo). Y el tipito de la Rivera Indarte, porque hace años que putea a los grises hombrecitos de la Legislatura y nadie lo mueve de ahí. Para mí, verlo gesticular y bramar sus monólogos es todo un espectáculo. Y repito, nadie lo saca, nadie lo mueve de ahí.
    Confieso haber entendido mal la obra esa de León Ferrari.
    Yo la entendí como un llamado de atención a las censurables actitudes de la Iglesia Católica, cómplice de tantos bombardeos americanos en Medio Oriente y en toda parte del mundo en donde la doctrina monroe los lleve a meter las narices.
    De todos modos, ambas actitudes, la de un tipo que habla (sandeces? genialidades?) en Rivera Indarte o la de un artista como Ferrari, que plasma hipócritas actitudes institucionales me parecen justo eso: Estética.
    Performances, en el caso de los personajes que yo traigo a colación.
    Y Peña, me parece, hizo de su vida una constante performance.
    No creo que haya sido funcional al sistema que atacaba.
    Escandalizar a viejas que toman el té es justamente eso: llenarles el té de hiel. Envenenarlo.
    Beso, che.

  6. Lilith Says:

    Se me escapa en qué disentimos. No he dicho –ni podría decir- que no haya comportamientos estéticos y que éstos no puedan ser trasgresores.
    A tus ejemplos de punks y grises hombrecitos, puedo sumar miles. Desde el neobarroso atravesado por cadáveres de Perlongher (un Maestro era el puto; ese sí) hasta el rebelde anónimo plantado frente a la hilera de tanques en Tiananmen. Ellos –todos; los tuyos, los míos- no sólo incomodan. Están incómodos. Y Peña, para mí, no estaba incómodo. Ni un poco.
    Cuando un sistema te asigna el rol de l’enfant rebelle para legitimarse como tolerante (porque todo lo que tiende a la homogeneidad necesita -y crea- un antagonista manejable que lo reafirme) y vos comprás encantado, sos funcional a ese sistema. Por ende, conservador. Y así te sentás a almorzar a la mesa de esa vieja conchuda y le decís –sin ironía- que te recuerda a tu admirada abuela, mientras ella llena de miel el té que debiste envenenarle para soltarte luego un “al final era divino Fernandito…”. Y sonreís bendecido. Y así tus performances talentosas -pretendidamente revoltosas- se vuelven inocuas, como vos. Estética de la trasgresión.
    No sé si las obras de arte pueden entenderse “bien o mal”. Para el caso, entendimos lo mismo en esa obra de León Ferrari (“Civilización occidental y cristiana”). No capto la diferencia de entendimiento. Ilustrame, que será bienvenido.
    Beso.

  7. Sí; justamente en eso disentimos. Yo no creo que Peña hay estado cómodo con el lugar que le había tocado. Yo lo he escuchado (a través de sus personajes) molesto, molestísimo hasta el grito, hasta el insulto por los lugares comunes y las actitudes de la media argentina.
    Y era una cosa difícil de digerir, cuando el puto éste se ponía a “putear verdades”. No obstante, ha sido una persona, como dije en el post, llena de vida. Eso se podía ver en cómo manejaba la propia existencia, sin freno, en un tono pleno de existencialismo, aceleradísimo, sin límites.
    Ahora, vos diferenciás “estética de la transgresión” y “transgresión de la estética”. Y yo no creo que haya mucha diferencia entre un “happening”. (como creo que manejaba Peña la propia vida) y una obra de Ferrari.
    Ahi tenés, ves? Tenemos también a un Perlongher, un capo por cierto, y sus mil cadáveres (sí; hay cadáveres). Bueno yo pienso que personajes como Peña, al no tener un medio de expresión como el de la capacidad de escribir, extienden sus obras de teatro o de lo que fuere a la propia vida.
    Puta me vienen a la memoria unas palabras del Indio Solari, no textuales pero sí un pensamiento que se me marcó mucho. El tipo decía que el escenario es lo que te permitía ser lo que quisieras si no estuvieras condicionado por las imposiciones de la vida en sociedad.
    Bueno. Peña me parece, bajó el escenario a la calle, a la vereda, a su casa, a su vida.
    Y eso, me parece, no debe ser sopa.
    Respecto a la obra de Ferrari, entendí que la habías tomado desde el lado de el lado de “la religión como ícono o marca o logo”, lo entendí así luego de leer la frase los íconos del credo cristiano-capitalista de nuestra civilización occibestial. De todas formas (y acá vas a pensar que soy un ignorante, lo cual no dista mucho de la realidad), no entiendo el arte pop, si es que Ferrari es pop. Yo lo veo así, me hace acordar mucho a Warhol, y Warhol nunca me gustó, bah, no es que no me guste, pero estos artistas me caben más como creativos de publicidad (Campbell, remember?) que como artistas plásticos propiamente dichos.
    Pero eso, que sigo siendo un enrevesado de mierda para exponer mis puntos de vista.
    Beso.

  8. Lilith Says:

    Bueno, disentimos. Provocar no es sinónimo de trasgredir; hay un abismo entre mostrar los dientes y morder, pero ya dije todo lo que tenía para decir sobre Peña; voy a dejar en paz a tus dioses.
    Ferrari nació con la corriente pop pero es conceptual, entre otras quinientas cosas que es. Uno de los artistas plásticos vivos más relevantes. Para mí poco tiene que ver la publicidad -esa falacia destinada a entrampar- con la obra de Ferrari, pero bueh… puestos a opinar, opinamos lo que queremos.
    Creo que no, has sido bastante claro.
    Saludos.

  9. Lilith: Peña no fue un dios para mí, que bastantes puntos oscuros dejaba entrever en su personalidad. Sí fue admirable su forma de llevar adelante, como dije, la vida propia y los límites que era capaz de cruzar, jugado como estaba.
    Pero dios no, ni ahí. Sólo tengo uno, y ni siquiera tengo bien en claro a qué rubro religiosa pertenece (je).
    Sobre Ferrari, te dije que me hace acordar a Warhol, no que era igual a Warhol. Pienso en la obra de Warhol como una cosa frívola, y ya colgar un Cristo en un bombardero para denunciar la pornográfica omnipotencia estadounidense es algo que dista años luz de ser frívolo.
    Dije que me recordaban a las publicidades, no que no fuera provocador.
    Y no; no he sido claro en el otro comentario, ni yo mismo me entendí.
    Saludos.

  10. lindsay sydney greenbush Says:

    La verdad me parece una boludez el debate Peña- Ferrari. Me aburrí mucho en la muestra esa de Ferrari donde está el cristo del avión, casi tanto como me aburría en las obras de Peña. No era así con sus programas de radio, sobre todo lo de los primeros años.
    Los dos eran absolutamente funcionales al sistema. Peña trabaja en una radio de multimedios y amaba escandalizar desde lo mediático (muchas veces con argumentos deshilachados y opinando de cualquier cosa). León Ferrari expuso en el Centro Cultural Recoleta: Lilith, querés algo más funcional al sistema que eso?? No es el Gordo Regazzoni, que vive en un taller mugroso de Retiro rodeado de chanchos y gansos a los que después cocina. Ferrari también es un artista que solamente escandaliza monseñores lagos y viejas que toman el té antes de misa.
    Y ahora me voy que empìeza La Familia Ingalls…eso es transgresión!!

  11. Lindsay: Mmmm no sé. No sé si funcional. No, no, no.
    Hubiera sido funcional al sistema si hubiera sido “el loco lindo, inofensivo”, pero incomodar (como veo que incomodaba) no creo que sea sinónimo de ser funcional.
    Sí; Peña tenía esa cosa de armar escándalos con comentarios descolgados (quién no?), pero yo he tenido oportunidad también de escucharlo hablar con coherencia acerca de otros muchos temas, siempre desde sus personajes de la radio, digo.
    Eso no es ser transgresor estético?
    Como le dije a Lilith, mal lo conozco a Ferrari, mal conozco su obra como para comentarla o debatir acerca de ella. Lo del cristo sí me pareció transgresión.
    Pero eso, que puestos a debatir, me gusta más dar un paso al costado cuando no conozco lo que se discute o el debate me parece una boludez.
    Regazzoni no es el que era plomo de Pescado Rabioso y que después piró con pepa? Ah, si es por eso, yo tengo cierto amigo, un chico ya crecidito que tocaba punk y tomaba pala. Luego se iba a jugar al rugby.
    Si eso no es ser más transgresor que Regazzoni, Peña y Ferrari juntos…
    Por cierto; siempre estuve convencido de que tu caída en la apertura del programa estuvo armada como golpe de efecto: la nenita que se caga de un golpe y que nos hace reir.
    Prefería a la cieguita, que estaba un cañazo.
    Un abrazo che, me voy a ver la tele. Ya comienza “B.J. Mc Kay”.

    Almanzo Wilder

  12. Lilith Says:

    lindsay sydney greenbush: A mi parecer, que te parezca una boludez el debate, honra el debate.
    Saludos.

  13. uh, se enojó la Lilith.

  14. antonio Says:

    editado por pelotudo: lea las indicaciones del administrador y vuelva a comentar

  15. antonio Says:

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  16. antonio Says:

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  17. antonio Says:

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  18. peñasiguemuertojaja Says:

    porque defienden a una persona tan enferma e idiota como peña fue un puto cabrón homosexual racista al cual no le importa nada… me alegró de saber que se fue al infierno y que no volverá…jajajjajajajajaja

  19. jajajajaja! :-/

    el infierno está en algún lugar de nosotros.

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