Rarezas peatonales


Como saben algunos de los que me conocen en la vida real, o al menos tienen la amabilidad de leer seguido este blog que administro, no suelo disfrutar mucho del hecho de caminar por la calle. Al ser un tanto friki, me aterra el hecho de andar por el centro de la ciudad (cualquiera sea la ciudad en la que me encuentre) y mucho más me aterra el hecho de ver esa marea de gente, que parece que se te viene encima a romperte el culo a asesinarte, o a quién sabe qué cosa que estén tramando en sus locas cabecitas.
Caminar por peatonales o veredas atestadas de gente siempre ha sido un suplicio para mí, la verdad. Pero como tengo algunas cuestiones que aprender a resolver por mí mismo, sucede que hoy salí solo a la tarde, justamente caminando por el centro de Córdoba.
Era de esperarse: La gente no ha cambiado en lo más mínimo.
Todo el mundo parece estar muy apurado y ansioso, y llegó un punto en que pensé si no irían a cagarme a trompadas para hacerse un lugar para pasar. Afortunadamente, llevaba los auriculares puestos, y los emepetreses que había cargado en el cosito (como le dice un amigo al mp3) me distrajeron de mirar todo ese océano de pies, manos, culos, tetas, cabezas, torsos y miradas feroces que parecía que me iban a pasar por encima.
Lo que más me sorprendió son los comportamientos en común que tienen los peatones. Patrones de comportamiento que ya he advertido en otras ocasiones y que hoy he sufrido podido constatar una vez más.
Y para demostrárselos a ustedes, me he armado de paciencia y he hecho un par de esquemitas muy un tanto precarios (cosa que ustedes sabrán disculpar) y que inmediatamente paso a explicar:

Comportamiento N*1:

“Pareja de señores mayores que exigen respeto de parte de mocosos maleducados como uno”
No tengo nada en particular con los viejos; de hecho, suelo llevarme mejor con ellos que con la gente de mi edad. Pero ciertas personas de edad creen que respeto significa dejarlos hacer lo que les venga en gana. En la vereda, esta clase de personas parece no verte, y cuando te apartás educadamente de su camino para dejarlos pasar (generalmente van en pareja, conversando), se sueltan del brazo (también suelen ir agarrados del brazo), se separan y abarcan toda la acera, en cuyo caso, el boludo maleducado (yo), tiene que bajar al cordón cuneta para no chocarselos.
No veo la hora de llegar a viejo para hacer lo que se me salga de los huevos.
(ver esquemas 1 y 2)

Esquema N*1


En donde
1 es la vereda.
2 es el cordón cuneta.
A es la pareja de personas de edad y su trayecto.
…y finalmente B es el boludo que escribe esto y el trayecto original que llevaba.

Esquema N*2


En donde la pareja de personas de edad ya se ha percatado de la presencia del boludo (yo) y se separan. Abarcan toda la vereda, por lo que el boludo (yo) baja al cordón cuneta y sigue su trayecto tratando de no chocarlos con el hombro.

Comportamiento N*2:

“La boluda que perdió al marido”
Es común encontrarte con este personaje. La típica abombada (o abombado) que perdió a su acompañante, llámese marido, pareja, amigo/a, hijo/a, y no se da cuenta que éste/a ya llegó a su casa y se está tomando una coquita con un bruto sánguche de miga.
Camina mirando hacia atrás, y al mirar hacia atrás, pierde la orientación y la noción de lo que pasa adelante (que es adonde tendría que ir mirando), por lo que su trayecto se convierte en un zig-zag que obliga a quien viene de frente a:
A- Esperar que la boluda (o el boludo) pase y continuar con el trayecto.
B- Optar (como hago yo) por bajarse al cordón cuneta para que pase tranquila la boluda (o el boludo).
(ver esquema 3)

Esquema N*3


En donde
1 y 2 continúan siendo la vereda y el cordón cuneta, rspectivamente,
A es la boluda (o el boludo) que perdió al acompañante
y finalmente B es el boludo que escribe y que nuevamente opta por bajar al cordón cuneta.

Comportamiento N*3

“Las boludas de frente”
Generalmente son dos chicas que caminan sin agarrarse del brazo ni nada por el estilo, y generalmente ya vienen ocupando toda la acera. Su andar es decididamente lento (hacen tiempo para chusmear mientras van camino a casa de alguna de las dos) y es común que lleven los brazos cruzados. Siempre pienso que están enojadas, porque en la mayoría de los casos van con cara de culo y fingen no verte.
A veces pienso que me convendría agitar los brazos como un pollo asustado agita las alas, como para que se percaten de que algo viene en sentido contrario, pero tengo mucho miedo de que me metan en cana, o en el peor de los casos, en el neuropsiquiátrico.
(ver esquema 4)

Esquema N*4


En donde el sujeto B (yo) decide evitar puteadas por chocarlas con el hombro, y para ello vuelve a bajar al cordón cuneta, no sin antes retroceder un par de pasos (sin agitar los brazos como un pollo asustado, desde luego).

Comportamiento N* 4

“La feroz indiada”
Es la más común, aunque no por esto la menos peligrosa. Se trata de adolescentes que salen del colegio o se ratearon a alguna hora y van camino a alguna plaza a echarse a tomar sol, gritar como animales a punto de ser carneados, tomar coca y eructar lo más sonoramente posible y decir obscenidades que no alcanzo a comprender.
La verdad, es increíble lo rápido que aprenden los pendejos de hoy en día a eructar de forma sonora y a encontrar nuevos sustantivos para las palabras “teta”, “culo”, pito y “concha”.
(ver esquema 5)

Esquema N*5


Acá, el sujeto B (o sea yo) opta por huir despavorido y correr por la calle hasta la esquina, evitando así ser aplastado por el malón (A), que ha ocupado toda la vereda (y a veces hasta el cordón cuneta) desde el punto de partida y no cambiará su distribución hasta llegar a destino.
Estos especímenes vienen generalmente de hogares clase media o media alta, en donde prima la libre educación. Esto equivale a decir que los padres suelen mandarlos a la calle con un sólo consejo acerca de cómo conducirse en sociedad: “Vos hacé lo que se te cante. Las multas las pago yo después. Y en unos años me ocupo de pagarte un buen abogado”

Comportamiento N*5

“Extraña curvatura de los cuerpos”
Este es el último de los comportamientos a los que me ha tocado asistir hoy, y al mismo tiempo, el más extraño de todos.
Se trata de una persona que viene detrás de uno, generalmente caminando con cierta prisa, y en mi caso, una mujer (lo pude percibir por el ruido de los tacos). Esta mujer pretende entrar a un edificio. Como yo camino del lado de la pared y ella está lo suficientemente apurada como para NO esperar a que yo continúe mi camino (y eso que yo caminaba con cierta rapidez), su cuerpo realiza una finta imposible, un excelso quiebre de cintura para adelantarse, rodearme por delante y desaparecer en el edificio al que quería acceder, no sin antes cerrar la puerta con cierta violencia.
(ver esquemas 6 y 7)

Esquema N*6


En donde se nota a las claras que el sujeto B (yo) va caminando casi contra la pared inocentemente, sin saber lo que está por ocurrir.

Esquema N*7


Aquí, el sujeto A (la mujer apurada) ya ha realizado ese movimiento imposible, digno de un basquetbolista que ejecuta un perfecto dribbling y avanza hacia el aro con el balón en la mano.
El sujeto B (yo) ha detenido su marcha; ha sido suficiente por una tarde y decide llegar cuanto antes a su casa, hacerse un tilo, tomarse dos whiskies con 5, 6 ó 7 clonazepam, inscribirse en un curso de ikebana, comenzar tai-chi-chuan, mudarse a la concha de la lora, etc. etc. etc.

Por cierto, debo decirles que he conseguido aprender a resolver mis cuestiones fuera de casa, pero por precaución, en lo sucesivo trataré de hacerlo bien temprano por la mañana, cuando haya muy poca gente en la calle.

Y de hacerlo sin quejarme, porque es yeta.

8 comentarios to “Rarezas peatonales”

  1. Ay me reí tanto con esos perfiles de peatón!, y con los gráficos ni hablar🙂
    Confieso ser usuaria de la quinta modalidad! Igual yo trato de decir”permiso” o “disculpe” porque me enferma la gente que te lleva por delante y sigue como si nada.
    Y también usuaria compulsiva del “cosito”, para, en situaciones que lo ameritan, accionar el efecto “no está pasando”, por ejemplo ir en el colectivo tan apretados que no sabés para dónde mirar, pasar por una obra en construcción, las largas colas o salas de espera concurridas donde no falta alguien (mujer que quiere quejarse de la espera, en general) que te pregunta algo para sacarte conversación y te engancha para contarte toooda su vida. La vida está llena de hermosuras así!! jajaja

  2. buenisimo, como ya es costumbre.
    eso sí, te faltó el comportamiento… vendría a ser N° 6?…
    gente a velocidad tipo la del caracol, que camina adelante tuyo cuando más recontramilapuradísimo estás, y le importa tres pepinos si te deja o no lugar para pasar.
    Un infierno, me desquicia. Siempre termino bajando (como vos) para adelantarme, y corriendo el riesgo de que OTRA moto me atropelle !!!!

  3. prepagos bogota Says:

    La verdad la vida esta llana de personas que hacen lo que quieren sin pensar en los demas bueno por los viejitos tenemos que tener un poco de tolerancia al igual todos llegaremos a esa edad aligual a mi tampoco me llama la antencion caminar por donde haya mucha jente y que dices de los buses que uno va como un sandwich y le cogen todo.

  4. andres3156 Says:

    Muy bueno, la verdad es que me rei tanto que mi conpañero creia que estaba loco, ((algo que no falta mucho que pase)) y si tenes toda la razon le gente de la/s ciudad/es esta cada vez mas loca, a mi tambien me toca pasar por todo eso diariamente.
    Pero lo que hayo yo ((este bien o mal no me importa)), es seguir caminando y llevarlos por delante, no en el caso de que sean personas mayores,

  5. Alessis: No había pensado en el cosito para uso en salas de espera! Tenés razón, qué boludo! Me mata el “no está pasando”, y debo confesar que dejé de utilizar el transporte público por eso mismo que mentás, lo ajustado del cuerpo a cuerpo ahí dentro. Prefiero caminar; yo no sufro al pasar por obras en construcción😛
    Beso!

    Pamela: Cuerva! Seeee, olvidé esa. Y juro por Tata Inti que me había olvidado del asunto de la moto, estuve riéndome un rato largo. Menos mal que te lo tomás con soda…😦
    Beso, Pam, qué alegría que pases por acá.

    Prepagos…: Lindo sitio el que promocionás😉
    La verdad, he dejado de utilizar el transporte público por eso mismo. Además de tenerle terror a las aglomeraciones de gente, no me seduce para nada la idea de que me afanen la billetera.
    Abrazo, che. Gracias por pasar.

    Andrés: Seeee algunas veces he pensado en poner el cuerpo (literalmente) a la situación. Y hacer volar por los aires a dos o tres maleducados, llámense estudiantes de secundaria o como sea.
    Pero a cierta edad uno calcula también el riesgo físico😦
    Abrazo, che Andrés. Gracias por pasar.

  6. Gabriel Says:

    me encanto la parte que mencionas a los beatles osea fueron los mejores no te quepa ninguna duda man, beso y abrazos a lo ringo🙂

  7. Noche de ronda, dame tu obsesión, paloma negra en el rincón de una cantina.
    Al son de la marimba te conocí.

  8. Gabriel, Nico: Sea lo que sea que estén fumando, aflójenle, que se les fue la mano con el amoníaco.
    Van abrazos.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: