Archivo para cabeza de balcón

en cualquier otro lugar

Posted in Shéneral with tags , , , , , , on 17 noviembre, 2014 by nene

boca_del_infierno_ilust1

en el preciso instante
en que te vas desvaneciendo
en mi memoria,
las cosas comienzan a girar
de una manera aún
más caótica
de la que lo hacían
cuando estabas
hundida acá,
en mis sienes.
con la sensación
íntima
de haber mostrado
toda la estupidez
de la que soy capaz
pero
de haber crecido
tanto
como para dejar pasar
sin reclamar
lo mucho que tu nada,
lo poco que tu todo
es que pienso
en esos días en que sí,
en que creía
que todo era ya definitivo,
que todo era más que suficiente.
por eso,
la satisfacción
de saberme en equilibrio.
por eso, las tormentas
dentro mío,
los infiernos dentro mío,
la tortura dentro mío
y la calma
en cualquier otro lugar.

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retro

Posted in Lo siento, Otras cosas, Relatos, Shéneral with tags , , , , , , , , , , , , , on 13 octubre, 2009 by nene

setca

-Y qué más?- me pregunta la loquera, apenas bajo la cabeza y empiezo a mirarme la punta de las zapatillas.
-Cómo que ‘qué más’?-
-Claro…no tenés nada más para contarme? No recordás nada más?-

Acabo de tener otro intenso retorno hacia los días infelices de mi vida, hacia los días de mi infancia. He recordado cuadro por cuadro, como si fuera un película ralentada o un disco de vinilo en 33 r.p.m. los golpes de mis compañeritos en la escuela, las psicopateadas de las maestras, haciéndome mierda, dejándome en el horno, marcándome con los sobrenombres más diversos; el bullying eterno en el colegio, y en la lleca el no poder comunicarme con otros pibes de mi edad.
Las escenas en mi casa, mis padres, siempre mis padres, tan ajenos, tan extraños mis padres; el querer siempre estar en otro lado y no en ese, el querer estar lejos de ahí. Lejos. En otro lugar.
A la mierda con mis padres.
A la mierda con mi casa, con mi barrio y mi ciudad.

Acabo de acordarme de cuando me dejaba atropellar por los autos en la calle, simulando que iba leyendo al cruzar, de las veces que me tiré del techo o la escalera simulando ser súperman o un ninja, (mejor dicho queriendo ser súperman o un ninja), o de aquellas en que me dejaba golpear por alguien, cualquiera, el que fuera, el que quisiera, al que le diera la gana, aguantando el dolor a pura lágrima porque mi educación rígida, ultraconservadora, ultrareligiosa, ultramoral no me dejaba salirme ni un cachito así de la línea enferma y puta por la cual me habían puesto a caminar.

Y esta pelotuda me pregunta si no me acuerdo de algo más?

Ah, sí. Quisiera decirle que sí, que me acuerdo de los “no podés, no llegás, no alcanzás, no vas a poder terminar, te tienen que ayudar” con que me marcaban mis maestros, mis amigos, todos mis compañeros, mi familia misma a veces, pero intuyo que sería alargar la charla al pedo.
Son casi las en punto, y la hora que pautamos ya se está por terminar.
Piola, la loquera. En la primera sesión me dió su número de teléfono, para que la llame sin dudar, en cuanto sienta que tengo algo que decirle, algo que tenga que decirle y que me haga sentir mal.

O sea, todos los días del Señor, y a la hora menos indicada. Y desde cualquier lugar.

A quién se le ocurre venir a preguntarme acerca de las cosas que me pasan?
Ni siquiera me dan ganas de hablar conmigo mismo de esos temas.
A quién se le ocurre?
Lo único que queda es desviar la vista hacia la ventana y aguantar un rato más.
Lo único que queda es esperar a que se pase la hora y rajar.
Encima esta boluda que me mira fijo, esperando que dé alguna respuesta a sus preguntas de psicóloga de mierda; encima los recuerdos que son un doble bombo, heavy metal allá arriba, en mi cabeza.
-“Prefiero hablar estos temas con alguien que de verdad me quiera”- me repito a mí mismo, en silencio.
Y vuelvo la cabeza, a la punta de las zapas.
No se oye el más mínimo ruidito. La puedo escuchar respirar.

Ahí vienen más.
Son muchas esas cosas que se vienen a la frente y que tengo que pensar y procesar. Las veces que oía a mis padres discutir por historias mal paridas de polleras, el día que supe que no era un hijo único, y que mi hermano había venido al mundo el mismo día, pero en otro lugar y que por él, papá no había ido a verme salir de la concha de mamá. La desesperación que sentía al escucharlos gritar, las ganas que tenía de volar, de irme lejos, más allá, más y más allá.
La primera vez que robé los clonazepam de mi madre y lo bien que me sentí ése día. Las palizas precisas y la ausencia eterna ausencia de mi ¿padre?; los reproches, el asilo, los castigos recurrentes, los que tengo marcados a fuego lento aquí en la piel: “al baño y sin luz. y que te coman los fantasmas” o “de rodillas una hora y a rezar”. El pensar que la historia de mi vida era digna de ser contada en la Rolling o en la Time.

Cómo olvidarme, no?
Cómo mierda hacer para olvidar.

Ya no quiero negociar con mi pasado para ver si me deja andar tranquilo un par de meses. Ya no quiero tener esa pobre imagen de mí mismo.
Ya no quiero nada más.
Pero cómo mierda hacer para olvidarme?
Olvidar es ‘no acordarse nunca más’. No patear la pus que tenés en las tripas otro añito. No patear lo que tenés para decir hasta que ya no puedas dar un puto paso más.
Y sin embargo ahí estoy, mirándome otra vez las zapatillas, callado, haciendo tiempo hasta que sean las en punto y me pueda levantar y peguntarle a la loquera “lo de siempre?” y pagarle ahí nomás y mandarme a mudar.
Y si embargo ahí estoy, una vez más.
Haciendo trampas al nene que no fui. Poniéndole la traba cuando pasa corriendo a jugar.

-Lo dejamos acá y me contás la próxima?- me dice finalmente.

Le digo que sí moviendo la cabeza, sin poder mirarla, con una vergüenza de la puta madre. Pero queriendo darle un beso, por el pido gancho que me acaba de regalar.
Le alcanzo el dinero, a la cafiola de la angustia, y me voy hasta la próxima.

Y salgo a la calle a caminar.
LLueve. Mirá vos qué linda cosa.

(Creo que en una esquina casi me atropella un auto, pero no recuerdo bien, no estoy seguro. Y tampoco recuerdo en qué color se había puesto el semáforo cuando yo estaba por cruzar.)

Arto del Arte

Posted in Otras cosas, Shéneral with tags , , , , , , , , , on 28 agosto, 2009 by nene

Punto Músicos?

Punto Músicos

Puto Músico!

Puto Músico

(y ya sé que era un chiste fácil, pero alguien tenía que hacerlo)

WTF??!! (3)

Posted in Música, Otras cosas, Shéneral with tags , , , , , , , , , on 27 agosto, 2009 by nene

eddie vedder

 

Tengo un compañero de laburo gay que parece (o parecía) estar enamorado de Eddie Vedder.
Me dí cuenta de esto porque hoy, escuchando la versión de Willy Crook del clasicazo “Just the way you are” , en la parte que dice:

“I could not love you, any better…”

cantó:

“I could not love you….Eddie Vedder…”

…y yo lo miré con cara de “La juventud está perdida”.

lucky day

Posted in Shéneral with tags , , , , , , , , , on 26 agosto, 2009 by nene

Córdoba

now, you’ve got
to ask yourself one question:
-“do I feel lucky?”-
well, do you, punk?

(clint eastwood es
harry callahan en
Harry el sucio )

 

camino por calle santa rosa con la velocidad de quien tiene que llegar, dormir de dos a tres horitas, bañarse y volver a salir a cumplir con sus obligaciones.
por alguna extraña maniobra de dios, o de los astros, o de lo que chota sea que hace que todo sea como es, me siento bien, me estoy sintiendo bien.
quiero decir; ya no vivo esos días de mierda, en los que me sentaba en una cama, con la espalda apoyada contra la pared, las patas sucias, un lomito grasiento y una cerveza córdoba barata, a pensar en las cosas que venían y más aún, en cómo serían y en lo que me dejarían de enseñanza.
ya no salgo a caminar por barrios que conozco de pasada, ni recorro esquinas en las que nunca paré.
considero el peligro, ahora.
no quiero arriesgar más el pellejo. ya no quiero atormentarme con la posibilidad de que me asalte algún boludo pasadísimo de vueltas, o que me requisen los canas, que siempre tienen un pretexto para pararte y romperte las pelotas o la cabeza preguntándote cagadas, del tipo “andás comprando marihuana?”.
qué boludo! si anduviera comprando drogas, cómo te pensás que te lo voy a confesar?
ya no pienso ni hago más cagadas.
estoy menos audaz.
ya no me atormento, no me angustio tan seguido como antes, ya no pienso tanto en boludeces. ya no más.
y no pienso en que pueda haber algún “mañana” definido.
por alguna extraña razón, dejo ir las cosas, las dejo seguir su curso, y si bien sigo teniendo los miedos de mierda, esos días de mierda que siempre vienen, que siempre me visitan, he aprendido a controlarme, a hacerme cada vez un poco más valiente, a dejar de llorar de vez en cuando, a sentirme bien cuando tengo que estar bien.
a hacerlo porque sí, nomás.
eso me llena de satisfacción. eso me hace estar un poquitín más orgulloso de mí mismo.
he pasado muchos años a la sombra de mis sombras, teniendo miedo, dejando pasar las oportunidades, con miedo de avanzar.
no sé por qué fui siempre así, tan pelotudo.
ya está. hoy es hoy.
y voy caminando, ahora ya por la cañada.
te digo que agosto es un presagio de lo que vamos a sufrir el verano que se viene. nos vamos a asar a fuego lento.
vamos a quedar con los huevos en compota. o las tetas al vapor.
treinta grados la máxima en agosto no es cualquier cagada. treinta grados la máxima en agosto es una marca a superar.
no me importa.
igual, voy apurado. igual tengo que llegar.
puedo decir, por primera vez en años, que estoy más contento que la mierda.
contento así, conmigo mismo.
no sé si de felicidad.
pero estar contento no es una pavada, y más si caminás por esta mierda de ciudad.
estoy contento.
y listo, chau.

el pueblo

Posted in El mismo verso, Lo siento, Música, Shéneral with tags , , , , on 19 julio, 2009 by nene

manifestación-berni

Un hombre solo
va a ningún lugar;
busca la luz y la verdad,
la semilla de la vida
y de sus heridas
nacen la armonía,
la mística,
la paz.
Un hombre y su fusil,
que a veces es fusil,
o azada, o libro,
o tal vez sólo su voz
camina en línea recta
a ningún lado,
buscando el horizonte,
buscando un nuevo día,
buscando compañía
para emprender el viaje ése,
el de la liberación.

Este hombre es la conciencia.
Este hombre es la existencia,
es de la Tierra este hombre,
de la virgen América de la pureza,
la hermandad.

Un hombre solo
que jamás
ha visitado iglesia alguna
y que no ha presenciado
jamás milagro alguno
es aquel que ha elegido
el camino menos conocido
ése, el más visto,
el menos recorrido
y se despoja
de todos los deseos,
de todos esos miedos,
de todo lo que es peso muerto,
de todo lo que para él está de más.
Adónde van
los que no tienen rumbo fijo?
Adónde llegan
los que intuyen la senda que caminan
y aún no saben, sin embargo, si partieron
y aún no saben si es que vienen
o se van?

Este hombre es religiones que no existen
Este hombre es pueblo mismo, el trayecto corto
a la perpetuidad

no es simple

Posted in El mismo verso, Lo siento, Otras cosas, Shéneral with tags , , , , , , , , on 4 julio, 2009 by nene

dudosa estrella

escribo en un papel
“mi corazón es un compendio de idioteces,
con aliento a nicotina y vinos malos”.
ya gasté las hojas
de los mil cuadernos que no existen
anotando frases muertas
que te dicen
“que las penas,
los silencios y los ruidos,
que los árboles,
las plazas, los amigos”
y otras muchas que te dicen
“adónde van las aves
que han migrado sin destino?
qué creyeron que serían
las canciones que fueron lado b
en algún disco de vinilo?”

mi cabeza es una puta coctelera
sin nada que mezclar.
un vacío de cosas y emociones
que va a dos mil por hora.
mi cabeza es una mierda,
ya lo sé.
me salvan solamente
las canciones que cantamos,
el reloj,
las ilusiones;
me salvan
los discos de Lebón,
las estaciones.
me salva no saber
acerca de mañana.
me salva no saber en dónde estoy.

y mientras tanto,
allá afuera
las traiciones.
mientras tanto,
allá afuera
las mentiras,
el amor, las ilusiones
las guerras y los odios,
las pasiones.

y mientras tanto,
allá afuera,
allá en las calles,
mientras tanto
en las iglesias y en los bares
mientras tanto
en el cielo y en la plazas.
en los altares,
también lo que yo soy.

y lo que no.

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