Archivo para me mandaron al arco y no sabo volver

los artistas

Posted in El mismo verso, Filosofìa de goma y zapatos veloces, Shéneral with tags , , , , , , on 30 mayo, 2012 by nene

está en un “work in progress”.
intenta exorcizar sus penas,
el artista.
no le molestéis:
todo el daño, los fantasmas
que lo acechan
le agobian.
y sufre y se retuerce,
y rueda, caído,
embarrado en tu ignorancia
y en la mierda de sus días.
no molestéis al chaboncito
que pinta, compone,
hace esculturas
o tiene mil
páginas escritas.
sólo él sabe que su arrrte
es lo más grande,
que su arrrrrrrrrte
es lo sublime,
que su arrrrrrrrrrrrte
es del universo todo:
“arrrrte”.
pero “arte” entre comillas.

dadle todo el crédito, cerditos,
dadle todo el cariño que se pueda,
sobre todo, dadle dinero, casa
y comida.
no le dejéis caer,
hacedle el amor como dios manda.
no molestéis al arte, al artero,
al artista,
hacedle un petecito,
una pajita.
que él os diga cuán grande es,
que os diga cómo es que su arte
puede trocar en belleza
vuestro mal,
todo mal,
vuestras heridas.

una patada en las pelotas,
un ejemplo de mierda,
una risa
la virtud
de los artistas.

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Posted in Shéneral with tags , , , on 22 mayo, 2012 by nene

va sobre la garra,
la cautiva
que se inscribe ahí en la carne
con la velocidad de los halcones,
prodigio en vuelo sus muslos descubiertos
dibujados al carbón en la pizarra
de mi mente.
monto un juego
idiota, de ajedrez,
en donde los colores, que son dos
ya no son más que uno.

firmar la paz. aborrecer la rendición.

en cada encuentro
el combate,
el rojosangre,
la extremaunción.
en cada despedida
las lágrimas,
la calma
y el dolor.

invitaciones al abismo

Posted in El mismo verso, Shéneral with tags , , , , , , , , on 12 junio, 2011 by nene

invitaciones al abismo
son las que hacen mis amigos
los domingos
después del mediodía.
ir caminando
despacito hasta la plaza
a jugar al ahorcado:
medio litro de gaseosa,
medio más de lavandina,
y con dos o tres cervezas
invocar a los demonios
hablando en genovés,
en paraguayo
o vietnamita.
invitaciones al abismo
son las cosas que se ven
a través de los ojitos
después de moler las pastillitas.
lo que debería estar
dentro de vos
pero está afuera, acá cerquita.
las ruedas, las puteadas
de los tipos que manejan.
el asfalto como alfombra.
las bocinas.
invitarme a algún abismo
es correr a contramano
de los autos que bajan regalados
y no frenan en la esquina.
es subir, bajar
y cruzar la sabattini.
y del túnel a las casas
y en las casas hasta el baño
corriendo
a peinar una rayita.
invitarme a algún abismo
es robarle a algún azul del cap
la gorra, cuando pasa
haciéndose el cheroka por la esquina
invitaciones al abismo
son las que hacen mis amigos
cuando quieren boxear a un policía

invitaciones al abismo.
rajarse de la vida.
jugar a superman.
quebrarse el bocho
alucinando que estamos bien,
que hay esperanza,
que nos queda una salida.

los finales berretas

Posted in El mismo verso, Lo siento, Shéneral with tags , , , , , , , , , , on 29 junio, 2010 by nene

la piba me dijo “chau”
con una media sonrisa en la jeta,
y levantando los hombros, pegó la media vuelta
y se fue bailando hasta la pista,
en donde la esperaban
chicos más jóvenes que yo,
más valientes que yo,
más inteligentes que yo,
más divertidos que yo
y con más ganas de charlar.
y yo, que ya la había dado por perdida
hacía un rato ya,
me apoyé en la barra una vez más
y le pedí algo fuerte al tipito,
que me miraba divertido,
con media sonrisa en la jeta,
levantando los hombros,
como diciendo “y bueno, no era ésta”
y me servía un whisky
más asqueroso que yo,
más amargo que yo,
más trucho que yo,
aunque un poco menos imposible de pasar.
le pagué
con lo poco que tenía en el bolsillo,
le pegué un par de tragos más a mi vasito
y salí, con los dientes apretados,
la mitad de la noche consumida,
media tristeza y un cachito de melancolía
y caminé unas veinte o treinta cuadras,
más solitario que una puta,
más desconsolado que puta,
más sin esperanza que una puta,
con más rabia que una puta,
“más triste, solitario y más final”

¿que adónde fui?
y adónde mierda me iba a ir
si no era a esos lugares
de los que nunca quiero hablar?

de ida y vuelta

Posted in Lo siento, Otras cosas, Shéneral with tags , , , , , , on 24 noviembre, 2009 by nene

en la canción que están pásando por la radio, se escucha una minita cantar:

“no se necesita respirar para documentar que estamos vivos.”

yo pienso en todas esas veces que me quedé despierto por las noches, mirando a través de la ventana, tratando de separar las cosas muertas que desfilaban por la calle, a las cuatro o a las cinco de la mañana, tratando de separarlas de algo que esperaba que pasara y que (para mí) fuera mejor, que valiera la pena, que me dejara cosas que no fueran otra peli de terror. pienso en las cosas que soñaba ver llegar por la vereda y golpearme la ventana. pienso en todas las veces que cerré los ojos y me despertaron los primeros autos que pasaban por la calle, ya de día, en la mañana, y en cómo lamentaba una noche más, perdida, esperando algo que supuse que nunca iría a alcanzar.

a pasitos de la terminal están mis sueños. un boleto en micro hacia ningún lugar y las anisas de volver a comenzar
o en una tarifa bien cobrada hasta el aeropuerto taravella está la ida. la salida.

partir.

viajar.

llegar.

a quién le habré contado de esos sueños que tenía y nunca pude concretar? y cuántos son los días que lloré por esas cosas que se habían terminado sin poderlas comenzar? quiénes son los que llegaron hasta mí con una lágrima igual y una caricia? y quiénes son los que vinieron a mirar que estaba roto y desarmado y nada más?

en colón y general paz está la vida. la misma gente que camina y que ama, llora, cree, vive, odia, besa y que celebra la emoción constante de la vida, la emoción constante de sentir que afuera todo es vida porque se han permitido el lujo de creer que es cierto, que están vivos por el sólo hecho de salir a caminar.
en colón y general paz está la gente que no quiero ni mirar.

y aquí dentro, en la canción que están pasando por la radio, se escucha una minita cantar:

“no necesitamos nuestros huesos para saber que ya nacimos. no necesitamos estar juntos, estar bien, sufrir, amar. no necesitamos olvidar”

aquí dentro siento el peso de mis huesos, cada vez más muerto, más enrarecido el aire que respiro, más pesados los caminos por andar.
amanezco una y otra vez bajo mi piel y sin remedio; lo bueno no viene más a mí, si no es en frasco chico y a un mal precio, y lo que pago por la tranquilidad y los silencios me aleja de las cosas que, me dicen, debería conocer.
y conocerme? y saber quién soy o quién he sido? y saber si acaso alguien calmará este error de haber nacido?
lo sé;
nadie borrará las manchas. nadie apagará los gritos. nunca olvidaré los ruidos, los pasos, los latidos que escuché detrás de cada mundo, de cada habitación en la que estuve.
detrás de cada pared otra pared.

“no se necesita respirar para documentar que estamos vivos. no necesitamos nuestros huesos para saber que ya nacimos. no necesitamos olvidar.”

efemérides boludas IV

Posted in Otras cosas, Shéneral with tags , , , , , , on 13 noviembre, 2009 by nene

germán berdiales

 

Tal vez el aspecto más conocido de la personalidad de Germán Berdiales es el que llega hasta nosotros, el del maestro convencido de su vocación, el del periodista del diario “La Prensa” (aquél, el fundado por José C. Paz), el de los versos infantiles con que se celebraba la lectura en las aulas de la educación primaria, y también aquellas fiestas patrias en las que algunos de nosotros, todavía niños, ensayábamos la capacidad declamatoria.
El Berdiales más oscuro, el del trato hosco, el del carácter fuerte y palabras como dardos es el negado, el aspecto que no se querría inculcar a los niños en etapa de formación inicial. Tal vez producto de los días de su vida transcurridos en la Provincia de Chubut, adonde había llegado a instalarse motu propio como maestro rural, forjaron ese carácter duro que desconocíamos. Por esto mismo es que no se encuentran registros acerca del lamentable hecho acaecido en Febrero de 1981, cuando a escasos días de iniciarse el ciclo lectivo, se chequeó el contenido de la primera edición del libro “A Jugar con las Palabras”, de la Editorial Magisterio del Río de la Plata.
Con desilusión y furia, los Maestros e Inspectores dejaron asentadas sus quejas ante el Ministerio de Educación,  que provocó el cesanteo de algunas de las autoridades de la editorial y la posterior reimpresión del libro con los versos de Berdiales que todos conocimos y que comienzan:

“Amaneció turbio el día,
destemplado y ceniciento,
nublado, lluvioso y frío,
ventoso día de invierno.
Y amanecieron las almas
borrascosas como el tiempo.
Volaban las bajas nubes,
tocando los bajos techos,
mientras el viento jugaba
al aro con los sombreros.
Y caía una garúa
que calaba hasta los huesos.”

La triste sorpresa de los maestros había sido encontrar, descubrir en esas páginas a un escatológico, soez Berdiales que comenzaba aquellos luego prístinos versos, de esta forma:

“Amaneció turbio el día,
destemplado y ceniciento,
nublado, lluvioso y frío,
ventoso día de invierno.
Y amanecieron las almas
borrascosas como el tiempo.
Volaban las bajas nubes,
tocando los bajos techos,
mientras el viento jugaba
al aro con los sombreros.
Y caía una garúa
QUE CALABA HASTA LOS HUEVOS”

Incomprendido? Tal vez. Hoy ese mismo lenguaje resulta común en bocas de las blancas palomitas.  Lo cierto es que la publicación se retiró de circulación para ser luego reimpresa.

Fin de la historia. Berdiales siguió con su obra, ahora un poco más aplacado. Y el suceso pasó a formar parte del olvidado país que nunca quisimos mirar.

Inscripto

Posted in Otras cosas, Shéneral with tags , , , on 4 noviembre, 2009 by nene

blogazo_03

Yo me inscribí en esto. Ojalá me llamen. Cruzo los dedos; ustedes abran las piernas.

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