Archivo para miedos

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Posted in Shéneral with tags , , , , , , on 31 octubre, 2011 by nene

aire. aire.
aire negro, verde humo,
aire negro, denso, espeso.
aire. aire.
aire sin razón, aire
que ya no es
sino un lamento.
aire complicado que se va,
que me abandona.
y lo prohibido
trocando sed por hambre,
oscuridades por espejos.
aire. aire.
aire fuera y
aire dentro.
aire que no puedo respirar
y que envenena:
aire que se pudre
en este encierro.
y el sueño éste que soy
lo atroz, el abandono y el cansancio.
lo tan cerca. lo vivido.
lo muy lejos.
la libertad definitiva más allá,
que mañana van a recordarme,
van a repetirme
-“no estás vivo si te olvidan.
no podés vivir fugado de tu piel
ni de tus huesos”-.

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luna de nada

Posted in Shéneral with tags , , , , , on 10 septiembre, 2011 by nene

una luna soñada
en el anverso de las cosas
que van surcando el pecho.
abierto,
un océano de cosas
que podrían haber sido
y que no son
sino las dudas
y los miedos.

lo que nos devora?
ya no sé.
yo ya no siento.

mientras tanto,
lejos de áquí,
dentro de mí,
el resultado de todo
pensamiento muerto,
de todo lo que duele
y que no sé si es cierto.
una luna soñada
en el anverso de su pecho,
en el anverso de las cosas
que atraviesan toda duda,
todo miedo.
y en su vientre
las gotas de la nada
porque yo,
yo ya no estoy.

la radio

Posted in El mismo verso, Lo siento, Música, Otras cosas with tags , , , , , , , , , on 8 septiembre, 2010 by nene

en la radio, a esta hora,
está sonando una canción
que es espantosa.
es a-ha,
si no le estoy pifiando,
o alguna de esas otras bandas
ochentosas,
de dos o tres éxitos
de mierda,
la estupidez sobrevaluada.
espero un minuto completito,
dos,
o tres, con cierta calma,
a que se acabe
y que la voz del locutor
que me acompaña en este lío*
vuelva a recitarse de memoria
los títulos, autores,
y también las propagandas.
mientras tanto,
juego a encender mi linternita
y a apagarla,
a iluminar el techo,
a desaparecer las sombras
y a esperar la madrugada.

siempre aquí
los mismos miedos,
los mismos sueños muertos,
los pensamientos deshechos,
las piezas de lo que algunas veces fui,
lo que quizás vaya a lograr mañana.
no pasa nada.
los ruidos que me aterran
son los mismos cada noche,
la oscuridad es igual a la que ví
la noche pasada.
las voces que escuché,
tan cerca de mi cama
ya sé que sólo están aquí,
en mi cabecita.

igual, me desespero. igual les tengo miedo.
igual me sobresaltan.

ahí volvió mi amigo, el locutor.
ahí recita de memoria
otra vez sus pedorradas.
“ah, hermano,
si yo pudiera ir hasta la radio,
cebar un par de mates,
matar al sonidista, al productor
y pasar discos de invisible,
de la velvet o black sabbath
si me dejaran entrar
a esperar que la puta oscuridad
se desvanezca y venga el día…
si me dejaran estar ahí, sin molestar
hasta que se haga de mañana…!”

 

 

 

(*Merci beaucoup, Indio Solari)

Otro inventario

Posted in El mismo verso, Lo siento, Shéneral with tags , , , , , , , , on 13 agosto, 2010 by nene

Los errores que no enseñan. Los sitios sin memoria. Las historias que no suelen repetirse. Las horas que no pasan. La soledad. La oscuridad.
Los planes que abandono. Los fantasmas en mis sueños. Los miedos traicioneros. Las inseguridades que no ayudan. Creer. Ceder. Partir. Soñar.
Las paredes que se cierran. Los llamados de atención en mi cabeza. El piso que se agita. Las mismas puertas. Olvidar. Odiar. Dejar. Volver a amar.
Los aviones que se van y que no vuelven. Las plataformas vacías, las huellas de la gente. Los aeropuertos bajo cero, la misma muerte. El ya no ser. Los “nunca más”.
Un teléfono que no suena. Un fax que no faxea. Los insultos que no llegan. Mis demonios y mis ángeles en pie de guerra. La tarde. Los recuerdos. Las palabras de amor que ya no están.

Las miradas que no se cruzan. Las sonrisas que no se dedican. Las cosas que no se dicen. El café frío, la mesa vacía. La ropa de fiesta sin estreno. Las cartas que no se envían. Los gestos que no se advierten. Los mensajes de texto que se borran. Las velas encendidas. Las últimas heladas del invierno. Un nudo feroz en el estómago. Las comidas que siempre caen mal.

ponéle

Posted in El mismo verso, Lo siento, Shéneral with tags , , , , , , , , , , , on 5 mayo, 2010 by nene

ponéle
que es un lunes,
o es un martes,
o el día que vos quieras
y que acabo de salir
y que puse un pie en la calle,
bajo el cordón de la vereda,
en el mismísimo instante
en que un taxista
me rozaba con el auto.
ponéle
que el taxista iba girando la cabeza
al tiempo que puteaba
y que al llegar hasta la esquina
casi se come un colectivo,
de esos bondis grandes
que siempre pasan.
ponéle
que el chofer del colectivo
le devolvió al tachero
la gentileza que me estaba
dedicando en forma de palabras,
pero que a su vez,
en mitad de cuadra
casi atropella a un viejo,
que ya iba levantando su bastón,
puteándolo también a él,
aunque entre dientes,
sin decir una palabra.
ponéle
que este viejo
por levantar el bastón,
golpeó a un adolescente,
que siguió caminando
como si nada,
masticándose la rabia.
ponéle
que al subir a la vereda,
una vecina que limpiaba
barrió el polvo en dirección a él
y se comió una catarata de puteadas.
ponéle
que cabreada como estaba,
la vecina
(con alguien había que desquitarse)
hizo una denuncia por teléfono
porque fernanda y su marido,
los vecinos de al lado,
como siempre,
gritaban.
ponéle
que el hijo de estos dos
tapaba con fuerza sus oídos
y no los escuchaba,
pero que se fue a la escuela
con un odio demencial
hacia sus padres y a la vida,
y en el último recreo
le partió la nariz a un compañero,
que llegó a su casa
con manchas de sangre en la ropa
y mucho dolor en la cara,
en el orgullo y en el alma.
ponéle
que su mamá lo comprendió,
pero que esa noche
su padre le puso, por cobarde,
la mamma de las cagadas
y lo dejó peor aún,
tirado en una cama.
ponéle
que, mientras tanto,
fernanda y su marido se reconciliaban,
y se devolvían el uno al otro
las cosas que se escondían
a modo de venganza,
que su hijo era feliz de nuevo,
que la vecina no escuchaba ya más gritos,
que el adolescente escuchaba música de rock
recostado en un sillón del living de su casa;
que el viejo descubría con asombro
que podía caminar sin el bastón
porque ya no le dolía más la espalda,
que el colectivero llegaba a su casa
en donde lo recibían con la cena preparada,
que el taxista contaba buen dinero,
hacía buena caja
y que yo…
y que yo…
y que yo…

hay días en que pienso
que todo el amor que necesito
está sólo en las paredes
que conforman esta casa.
hay días en que tengo
mucho miedo de la gente
y no quiero salir más.
y días en que quiero
despertarme
y volver a dormirme
(y para siempre),
o de vez en cuando
levantarme sólo a tomar mate,
leer un libro, una revista
o a ponerme a regar
las putas plantas.

los restos

Posted in El mismo verso, Lo siento, Otras cosas, Shéneral with tags , , , , , , , , on 1 abril, 2010 by nene

yo tenía de mi lado las audacias,
las mujeres más livianas
y el amor a contrapelo;
la suerte que tentaba
si fallaban los milagros
y los bares de paso
y los dealers y los telos.
yo tenía una bici
en la que hacía mis asuntos
y entradas al urgencias
“tucutún tucutún”
con el cuore galopando,
las amigas que marcaban
con el taco el contrapunto;
el alma y las pelotas
con hielitos en un vaso.
yo tenía los amigos imposibles
y los límites: al oeste Villa Urquiza
y al norte con Maldonado,
yo tenía el cementerio San Vicente
cortando por Barrio Acosta
hasta la casa del Rodrigo
si andaba medio cagado.

hoy no tengo más que los recuerdos
y las rifas que perdí
y las ansias que me gano;
las lágrimas que quedan
y el miedo a despertar,
el rivotril, el octanyl
y los whiskies asquerosos
o los vinos de diez mangos.

lo que nos falta

Posted in El mismo verso, Lo siento, Música, Otras cosas, Shéneral with tags , , , , , , , , , , , , , , , on 20 octubre, 2009 by nene

lágrimas

nos falta vernos, che culiado
para hablar de las ausencias,
y de las cosas que no pasan,
para tirar a la mierda los mandatos,
los rezos, los castigos, las sotanas,
para hablar de lo que no hace falta,
para ver que entre nosotros dos nada cambió.
nos falta vernos, che culiado
para secar la transpiración
de mil cervezas bien heladas
para hablar de dioses que no existen,
y de los todos y las nadas,
de las mitologías
y de la historia de los tiempos
y mezclarla con otras de putas y de trampas
y sorber de a cachos los días que no estuve
porque escapé de casa
sin tener la gentileza de saber decirte adiós.

y los saludos a Latinoamérica
hecha miedo, envuelta en llamas,
silbando Danza Llajta?
y el duende del Domingo,
calentando a las pendejas y a las viejas
con voz grave y canciones románticas?
y los viajes a Tilcara y los vinos
y las treinta docenas de empanadas?
dale, gordo hijo de puta
no te vayas, cambiáme la semana;
sabés que si te vas,
el que va a estar más sólo que la una
no va a ser nadie más que yo.

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