de ida y vuelta

Publicado en Lo siento, Otras cosas, Shéneral con etiquetas , , , , , , el 24 Noviembre, 2009 por nene

en la canción que están pásando por la radio, se escucha una minita cantar:

“no se necesita respirar para documentar que estamos vivos.”

yo pienso en todas esas veces que me quedé despierto por las noches, mirando a través de la ventana, tratando de separar las cosas muertas que desfilaban por la calle, a las cuatro o a las cinco de la mañana, tratando de separarlas de algo que esperaba que pasara y que (para mí) fuera mejor, que valiera la pena, que me dejara cosas que no fueran otra peli de terror. pienso en las cosas que soñaba ver llegar por la vereda y golpearme la ventana. pienso en todas las veces que cerré los ojos y me despertaron los primeros autos que pasaban por la calle, ya de día, en la mañana, y en cómo lamentaba una noche más, perdida, esperando algo que supuse que nunca iría a alcanzar.

a pasitos de la terminal están mis sueños. un boleto en micro hacia ningún lugar y las anisas de volver a comenzar
o en una tarifa bien cobrada hasta el aeropuerto taravella está la ida. la salida.

partir.

viajar.

llegar.

a quién le habré contado de esos sueños que tenía y nunca pude concretar? y cuántos son los días que lloré por esas cosas que se habían terminado sin poderlas comenzar? quiénes son los que llegaron hasta mí con una lágrima igual y una caricia? y quiénes son los que vinieron a mirar que estaba roto y desarmado y nada más?

en colón y general paz está la vida. la misma gente que camina y que ama, llora, cree, vive, odia, besa y que celebra la emoción constante de la vida, la emoción constante de sentir que afuera todo es vida porque se han permitido el lujo de creer que es cierto, que están vivos por el sólo hecho de salir a caminar.
en colón y general paz está la gente que no quiero ni mirar.

y aquí dentro, en la canción que están pasando por la radio, se escucha una minita cantar:

“no necesitamos nuestros huesos para saber que ya nacimos. no necesitamos estar juntos, estar bien, sufrir, amar. no necesitamos olvidar”

aquí dentro siento el peso de mis huesos, cada vez más muerto, más enrarecido el aire que respiro, más pesados los caminos por andar.
amanezco una y otra vez bajo mi piel y sin remedio; lo bueno no viene más a mí, si no es en frasco chico y a un mal precio, y lo que pago por la tranquilidad y los silencios me aleja de las cosas que, me dicen, debería conocer.
y conocerme? y saber quién soy o quién he sido? y saber si acaso alguien calmará este error de haber nacido?
lo sé;
nadie borrará las manchas. nadie apagará los gritos. nunca olvidaré los ruidos, los pasos, los latidos que escuché detrás de cada mundo, de cada habitación en la que estuve.
detrás de cada pared otra pared.

“no se necesita respirar para documentar que estamos vivos. no necesitamos nuestros huesos para saber que ya nacimos. no necesitamos olvidar.”

treinta denarios

Publicado en El mismo verso, Otras cosas, Shéneral con etiquetas , , , , el 22 Noviembre, 2009 por nene

 

respirar profundo,
abrir los brazos;
dejarlos en cruz
como hace un cristo
que se está viniendo abajo.
preguntár por cuánto tiempo más
vas a tener que rezar por un milagro
ése, el que estabas precisando
y estornudar
sin taparte con el dorso de la mano.
caminar rápidamente,
llegar a ningún lado,
dejar llena de marcas la pared,
desestimar los días malos.
rechazar el vino en caja,
las aceitunas viejas,
los quesos rancios.

tener las bolas suficientes
para tirar la vida a la marchanta
jugar la última carta al todo o nada.
sostenerle la mirada al diablo.
y darse cuenta
de que por pancho se ha perdido
lo que costó un perú ganar
y que los besos,
los abrazos,
la felicidad de ésa, la gente
que te dice que te quiere
a veces están llenos
de un odio inexplicable
y que tu amor vale,
para ellos, mucho menos
que aquellos, los famosos
treinta denarios.

respirar profundo,
abrir los brazos;
dejarlos en cruz
como hace un cristo
que se está viniendo abajo.
preguntár por cuánto tiempo más
tendrás que esperar por tu milagro,
ése, el que estabas precisando,
y saber que vas camino del camino
de las cosas que se mueren,
que los abrazos,
los besos,
y hasta la felicidad
son verso sobre un verso
que no existe
porque alguien se ha encargado
de ponerle un precio sin valor
hasta al amor,
hasta al aliento contenido,
hasta al aire respirado.

Celebración Masoka – La suerte es mi paciencia

Publicado en Música, Otras cosas, Shéneral con etiquetas , , , , , , el 20 Noviembre, 2009 por nene

Los fans de Masoka están (estamos) de parabienes.
Los días 22 y 29 de Enero de 2010 (en el Teatro Español de Trelew y en el Auditorium de la Sociedad Italiana de Puerto Madryn respectivamente), y luego de más de 10 años de paréntesis, esta enigmática banda chubutense se reunirá nuevamente a celebrar el circo masoka, y de paso cañazo, ragalar a quienes quieran hacer el trip hasta el sur del sur sus texturas sonoras, cargadas de ovejas, condes, centauros y yolibeles.

Así es. Luego de proyectos individuales, (Alejandro Rivas / Píctor Boldo con “Mundo Mantis” y Alfredo García y Pablo Trilnik con Tripnik - “Loopastic” ) y el regreso de Cristian Furque de España, vuelve al ruedo la banda de la que todos saben pero nadie habla…o viceversa.

Los saludos y las confirmaciones están hechas. Para quienes quieran escuchar la noticia de boca de los propios integrantes, dénse una vueltita por acá.
Y de yapa, una nota acerca de la banda por acá
Y no digan después que no se les avisó.
Masoka vuelve.
Y enjoy, cabeza.

ne me quitte pas

Publicado en El mismo verso, Lo siento, Música, Shéneral con etiquetas , , , , , , , , el 19 Noviembre, 2009 por nene

en la calle,
en las veredas y en los techos,
dentro de mí,
y en todo lo que creo conocer,
la tormenta va llenando
de ruidos y de miedos,
de furias y venenos
los días estos,
las horas, cada tiempo,
los momentos estos
en que ya no sé si soy,
o si tal vez, también comienzo
a desaparecer.

lluvia.
gotas que empiezan a caer.

en la calle,
en las veredas y en los sueños,
en el fastidio de saber
que otro día va a encontrarme
así, despierto,
en el dolor de saber
que vos también te vas,
que ya tenés todo resuelto;
en las cosas que callás,
en las cosas que jamás voy a entender
o que jamás te pregunté
porque sabés que no me atrevo,
en (nuevamente),
el dolor de ya no ser,

lluvia.
gotas que empiezan a caer.

en las cosas más idiotas:
la foto de él,
la cama de los dos,
tu bolso, tu pañuelo gris,
tu pasado, tu presente
pudriéndose en mí,
tu documento;
mi llanto,
el “Ne me quitte pas,
ne me quitte pas”
,
que repite con dolor,
como en un llanto,
en la radio Jacques Brel.

hasta siempre

Publicado en El mismo verso, Lo siento con etiquetas , , , , , el 17 Noviembre, 2009 por nene


supongo que alguien
está alisando la solapa
de ese traje que jamás te he visto usar,
y tu madre arreglará después
el nudo, en la corbata
más horrenda que haya visto
yo en mi vida.
acá
no hablaron de cómo hacer
para dejarse ir como te fuiste vos ayer,
ni de cómo arreglárselas
para que el corte de mangas
a los cansancios que me quedan
no sean la pedrada
a los vidrios de una iglesia.
no hablaron nunca de eso,
las crónicas del día.

que hay de las cosas
que tenías que enseñarme?
cuántos eran esos muros
que me ibas a ayudar a derrumbar?

vos no te das ni puta idea,
el hueco que me queda acá, en el pecho.
vos no te das ni puta idea,
las sombras que se asoman por la puerta.
vos no te das ni puta idea
de lo que va a ser volver a comenzar.

efemérides boludas IV

Publicado en Otras cosas, Shéneral con etiquetas , , , , , , el 13 Noviembre, 2009 por nene

germán berdiales

 

Tal vez el aspecto más conocido de la personalidad de Germán Berdiales es el que llega hasta nosotros, el del maestro convencido de su vocación, el del periodista del diario “La Prensa” (aquél, el fundado por José C. Paz), el de los versos infantiles con que se celebraba la lectura en las aulas de la educación primaria, y también aquellas fiestas patrias en las que algunos de nosotros, todavía niños, ensayábamos la capacidad declamatoria.
El Berdiales más oscuro, el del trato hosco, el del carácter fuerte y palabras como dardos es el negado, el aspecto que no se querría inculcar a los niños en etapa de formación inicial. Tal vez producto de los días de su vida transcurridos en la Provincia de Chubut, adonde había llegado a instalarse motu propio como maestro rural, forjaron ese carácter duro que desconocíamos. Por esto mismo es que no se encuentran registros acerca del lamentable hecho acaecido en Febrero de 1981, cuando a escasos días de iniciarse el ciclo lectivo, se chequeó el contenido de la primera edición del libro “A Jugar con las Palabras”, de la Editorial Magisterio del Río de la Plata.
Con desilusión y furia, los Maestros e Inspectores dejaron asentadas sus quejas ante el Ministerio de Educación,  que provocó el cesanteo de algunas de las autoridades de la editorial y la posterior reimpresión del libro con los versos de Berdiales que todos conocimos y que comienzan:

“Amaneció turbio el día,
destemplado y ceniciento,
nublado, lluvioso y frío,
ventoso día de invierno.
Y amanecieron las almas
borrascosas como el tiempo.
Volaban las bajas nubes,
tocando los bajos techos,
mientras el viento jugaba
al aro con los sombreros.
Y caía una garúa
que calaba hasta los huesos.”

La triste sorpresa de los maestros había sido encontrar, descubrir en esas páginas a un escatológico, soez Berdiales que comenzaba aquellos luego prístinos versos, de esta forma:

“Amaneció turbio el día,
destemplado y ceniciento,
nublado, lluvioso y frío,
ventoso día de invierno.
Y amanecieron las almas
borrascosas como el tiempo.
Volaban las bajas nubes,
tocando los bajos techos,
mientras el viento jugaba
al aro con los sombreros.
Y caía una garúa
QUE CALABA HASTA LOS HUEVOS”

Incomprendido? Tal vez. Hoy ese mismo lenguaje resulta común en bocas de las blancas palomitas.  Lo cierto es que la publicación se retiró de circulación para ser luego reimpresa.

Fin de la historia. Berdiales siguió con su obra, ahora un poco más aplacado. Y el suceso pasó a formar parte del olvidado país que nunca quisimos mirar.

quedáte

Publicado en El mismo verso, Lo siento, Shéneral con etiquetas , , , , , , el 5 Noviembre, 2009 por nene
suquia

Shío Suquía

Mirá,
si vos querés, yo puedo
vivir conmigo mismo,
aprender a ver mejor las nubes
y encontrarles formas
que antes no veía,
juntar los cachos rotos de la vida mía
y pegarlos con fastix o poxilina;
si querés me miro
la jeta en el agua del Suquía
y sonrío
porque me gustan más
las noches que los días,
porque todo se resuelve
con facilidad,
y porque tengo dentro
sentimientos
y cosas que antes no tenía,
porque los recuerdos
cada vez están más buenos
y porque ahora ya puedo
comenzar a respirar.

Si vos querés,
yo vuelvo al rito
de caminar descalzo
por la orilla del lago de los patos,
juntar mugre
caminado descalzo
por el lago de los patos
(o si querés,
por la vereda de tu casa,
allá en el barrio),
sintiendo el suelo
temblar debajo mío,
sintiendo el mundo
vibrar bajo mis pies.

Pero quedáte.
Si te vas
ya no voy a poder.

Pedir no me cuesta nada

Publicado en Otras cosas, Shéneral con etiquetas , , , , , el 5 Noviembre, 2009 por nene

servicio meteorológico nacional

Estimados Señores del SMN (y Eschoyez también, ya que estamos):

Después de una semana de anunciar todos los días, con bombos y platillos tiempo inestable, lloviznas, tormentas, chaparrones aislados, desmejorando por la tarde; después de una semana de cagarnos de calor con temperaturas promedio de treintaipico, después de una semana al horno, a fuego lento…no estaría bueno que en los sitio web esos en donde hacen tan buenos anuncios que nunca se cumplen, directamente pongan

“Disculpen, pero ni puta idea de cómo va a estar el clima esta semana” ?

Digo…

Inscripto

Publicado en Otras cosas, Shéneral con etiquetas , , , el 4 Noviembre, 2009 por nene

blogazo_03

Yo me inscribí en esto. Ojalá me llamen. Cruzo los dedos; ustedes abran las piernas.

segundo inventario

Publicado en El mismo verso, Filosofìa de goma y zapatos veloces, Relatos, Shéneral con etiquetas , , , , , , , el 2 Noviembre, 2009 por nene

bicidesyd

Me gustan por ejemplo, los sábados de asado de domingo, los amigos puestos hasta el hueso, la sprite con limón, los gallegos aburridos sin sus cuentos y también el vino tinto con soda y poco hielo, las amigas que siempre están con su sonrisa, horizontal o vertical.

Revolcarme en el suelo como un perro, cuando me cagan a trompadas mis dos sueños, sueñitos de pecho argento futbolero que no saben si me fui o si estoy volviendo. Mirarlos crecer y sentir que voy envejeciendo como quiero. Casi casi ya sin arriesgar la integridad física o moral.

Los momentos en que olvido que estoy vivo y paseo a contramano de los corsos que se van. Tomar la ruta de los riesgos verdaderos, convertirme en Víctor Sueiro, sin dejar pasar la oportunidad de derrapar. Estar de pie a pesar de todo y no sentirme un pobre tonto. Después de todo, saber que no la he pasado tan tan mal.

Los llamados a las tres de la mañana y que estés si vas a estar, aunque sepa que es una puta casualidad. Que me moleste cuando te chifla el moño y te mandás a mudar, adonde mierda sea que te vas . Los amigos que no vienen y me dejan aire libre y lugares para andar. Adoro su elegancia para no ver si estoy en falta. Y que sepan que, efectivamente, soy un perfecto pelotudo. Adoro su capacidad de comprender que tal vez yo ya nací en off-side.

Las frases que escribo en papelitos y que escondo con la esperanza de que me gusten cuando las vuelva a encontrar. Tirarlas a la mierda cuando estorban en la casa. El quilombo en las películas y los discos. Los libros que perdí, y también los que voy a regalar.

Los vinos tintos, sin importar precio, color o calidad. Los sánguches de miga después de un día sin probar puto bocado. Cagarme de risa con los programas de Méndez o Cuadrado. Mandarles mensajes con la esperanza de que los pasen al aire porque los hice enojar.

La lista de pecados que olvidé y también los que hoy por hoy estoy pagando. Las excusas que ofrecí para no quedar como un tarado. Las más inverosímiles. Las que nunca me creyeron. Las que pasaron por el aro. Las críticas boludas que me paso por los huevos. Las otras, las que acepto, porque me dicen con estilo que soy un pelotudo y soy la suma de la nada. Las que me dejaron algunas enseñanzas y que ya no voy a olvidar más.

Sentir que estoy teniendo una cierta puntería. Alegrarme de que mi vida sea mía.

Mandar las tradiciones, los prejuicios familiares, las enseñanzas de mis padres a cagar.