quedáte

Publicado en El mismo verso, Lo siento, Shéneral con etiquetas , , , , , , el 5 Noviembre, 2009 por nene
suquia

Shío Suquía

Mirá,
si vos querés, yo puedo
vivir conmigo mismo,
aprender a ver mejor las nubes
y encontrarles formas
que antes no veía,
juntar los cachos rotos de la vida mía
y pegarlos con fastix o poxilina;
si querés me miro
la jeta en el agua del Suquía
y sonrío
porque me gustan más
las noches que los días,
porque todo se resuelve
con facilidad,
y porque tengo dentro
sentimientos
y cosas que antes no tenía,
porque los recuerdos
cada vez están más buenos
y porque ahora ya puedo
comenzar a respirar.

Si vos querés,
yo vuelvo al rito
de caminar descalzo
por la orilla del lago de los patos,
juntar mugre
caminado descalzo
por el lago de los patos
(o si querés,
por la vereda de tu casa,
allá en el barrio),
sintiendo el suelo
temblar debajo mío,
sintiendo el mundo
vibrar bajo mis pies.

Pero quedáte.
Si te vas
ya no voy a poder.

Pedir no me cuesta nada

Publicado en Otras cosas, Shéneral con etiquetas , , , , , el 5 Noviembre, 2009 por nene

servicio meteorológico nacional

Estimados Señores del SMN (y Eschoyez también, ya que estamos):

Después de una semana de anunciar todos los días, con bombos y platillos tiempo inestable, lloviznas, tormentas, chaparrones aislados, desmejorando por la tarde; después de una semana de cagarnos de calor con temperaturas promedio de treintaipico, después de una semana al horno, a fuego lento…no estaría bueno que en los sitio web esos en donde hacen tan buenos anuncios que nunca se cumplen, directamente pongan

“Disculpen, pero ni puta idea de cómo va a estar el clima esta semana” ?

Digo…

Inscripto

Publicado en Otras cosas, Shéneral con etiquetas , , , el 4 Noviembre, 2009 por nene

blogazo_03

Yo me inscribí en esto. Ojalá me llamen. Cruzo los dedos; ustedes abran las piernas.

segundo inventario

Publicado en El mismo verso, Filosofìa de goma y zapatos veloces, Relatos, Shéneral con etiquetas , , , , , , , el 2 Noviembre, 2009 por nene

bicidesyd

Me gustan por ejemplo, los sábados de asado de domingo, los amigos puestos hasta el hueso, la sprite con limón, los gallegos aburridos sin sus cuentos y también el vino tinto con soda y poco hielo, las amigas que siempre están con su sonrisa, horizontal o vertical.

Revolcarme en el suelo como un perro, cuando me cagan a trompadas mis dos sueños, sueñitos de pecho argento futbolero que no saben si me fui o si estoy volviendo. Mirarlos crecer y sentir que voy envejeciendo como quiero. Casi casi ya sin arriesgar la integridad física o moral.

Los momentos en que olvido que estoy vivo y paseo a contramano de los corsos que se van. Tomar la ruta de los riesgos verdaderos, convertirme en Víctor Sueiro, sin dejar pasar la oportunidad de derrapar. Estar de pie a pesar de todo y no sentirme un pobre tonto. Después de todo, saber que no la he pasado tan tan mal.

Los llamados a las tres de la mañana y que estés si vas a estar, aunque sepa que es una puta casualidad. Que me moleste cuando te chifla el moño y te mandás a mudar, adonde mierda sea que te vas . Los amigos que no vienen y me dejan aire libre y lugares para andar. Adoro su elegancia para no ver si estoy en falta. Y que sepan que, efectivamente, soy un perfecto pelotudo. Adoro su capacidad de comprender que tal vez yo ya nací en off-side.

Las frases que escribo en papelitos y que escondo con la esperanza de que me gusten cuando las vuelva a encontrar. Tirarlas a la mierda cuando estorban en la casa. El quilombo en las películas y los discos. Los libros que perdí, y también los que voy a regalar.

Los vinos tintos, sin importar precio, color o calidad. Los sánguches de miga después de un día sin probar puto bocado. Cagarme de risa con los programas de Méndez o Cuadrado. Mandarles mensajes con la esperanza de que los pasen al aire porque los hice enojar.

La lista de pecados que olvidé y también los que hoy por hoy estoy pagando. Las excusas que ofrecí para no quedar como un tarado. Las más inverosímiles. Las que nunca me creyeron. Las que pasaron por el aro. Las críticas boludas que me paso por los huevos. Las otras, las que acepto, porque me dicen con estilo que soy un pelotudo y soy la suma de la nada. Las que me dejaron algunas enseñanzas y que ya no voy a olvidar más.

Sentir que estoy teniendo una cierta puntería. Alegrarme de que mi vida sea mía.

Mandar las tradiciones, los prejuicios familiares, las enseñanzas de mis padres a cagar.

los chicos

Publicado en El mismo verso, Otras cosas, Shéneral con etiquetas , , , , , , , , , el 31 Octubre, 2009 por nene

cpc

más abajo,
en la línea imaginaria que divide
bajo pueyrredón del resto de la city
los chicos juegan, jugando con su suerte
y también con la de todos los demás.
con una jarra de cerveza,
fanta y lavandina
además de diez pastillas bien molidas
tientan a la vieja cosechera,
y se pegan flor de viaje,
relocos como están.
algunos hacen el circuito hasta la ruta
camino a montecristo
y si por casualidad
pasás en coche por allá
te rompen a pedradas la luneta,
el parabrisas
y guarda che culiado con frenar.
los demás se quedan en el barrio
y capaz la caretean, saludando
a los putos y a las viejas
o a los zolis de los móviles
del cap.
rondan el cpc sin saber de dónde vienen;
la mirada perdida, sin saber adónde van.
me recuerdan a muchos de los pibes
que ’laburan’ urca o nueva córdoba.
cambian las costumbres,
cambian pedrada y tramontina
por el caño
y el reviente sigue siendo el mismo,
con la guita o sin la guita,
con la tuya o con la mía,
con minitas rubiecitas
que van hasta el baile del sargento
a levantarte
o cobanis que te llevan
y te ponen la manito
en donde vos sentís
que duele más.

going up nowhere

Publicado en El mismo verso, Lo siento, Shéneral con etiquetas , , , , , el 30 Octubre, 2009 por nene

cementerio2

pronto,
cuando todas las personas que conozco
se den cuenta de cuán pajero soy,
festejando las cagadas que decís
cuando llamás si es que llamás,
cuando todos los amigos se miren,
y rían cómplices, en alguna reunión
de gente que no quiero ver si acaso lloro
porque te has ido y me has dejado
con un vasito en la mano y dos clonazepam;
pronto,
cuando todos se den cuenta
de que estoy pero no estoy
porque hace rato estoy enfermo,
porque hace rato estoy un poco más allá;
cuando los mil teléfonos no suenen,
los faxes no faxeen,
los sueños no me quemen,
la palladini no me pegue
y ya no pueda reciclar;
cuando tenga a mano el carnet de la mutual
un ancho de espadas en la frente
la llave del portón del frente,
las piedras en las que siempre me tropiezo
los accidentes en los que siempre estoy presente
y una flor marchita en el ojal;
pronto,
cuando quiera mandar todo a la mierda
abandonar el crédito del banco de la risa,
las angustias
o las cosas que no sé solucionar,
cuando me espere un coche cama
y un estuche de madera,
cuando mire y no haya luna llena
que me quiera iluminar,

pronto,
las cosas que se agitan como fieras
acá,
acá
y acá
ya no me van a molestar.

vereda

Publicado en El mismo verso, Lo siento, Shéneral con etiquetas , , , , , , , , , , , , , , , , , el 29 Octubre, 2009 por nene

vereda

algunas veces
(no te voy a engañar)
yo paso por tu casa
y juego a imaginarme
que salís por la ventana
y sonreís sin hablar.
algunas veces me equivoco,
o me olvido que vos ya me olvidaste
y voy caminando despacito,
comiéndome centímetro
a centímetro las baldosas
y los pasos que doy por la vereda
hasta llegar justo debajo
de donde está, abierta
como un mundo tu ventana.
y no salís.

sos vos la que no está.

cuando llego a la esquina
me doy vuelta,
esperando que las cosas,
todo lo que imagino
se haga realidad.
y vos nunca salís.
no veo ni siquiera
tu sombra moverse
detrás de las cortinas
o dentro de la casa.
no veo a tu gato, ni escucho
esa música de mierda
que escuchás y es raro;
tampoco puedo sentir nada.
dolor, angustia o lágrimas.
no puedo sentir nada.

sos vos la que no está.

yo creo que los días,
las horas,
las semanas
me dejaron de lado como siempre.
yo creo que la gente
tiene razón cuando me dice
que la memoria termina
por matar a los más débiles,
y entonces miro el piso,
las baldosas,
la vereda de tu casa.
y me voy sin escuchar,
sin sentir cosas bonitas.
me voy sin decir nada.
y creo que vos nunca estuviste.

sos vos la que no está.

Lo mal que

Publicado en Otras cosas, Relatos, Shéneral con etiquetas , , , , , , , el 29 Octubre, 2009 por nene

no signal

Ahí viene la tipita, el amor peor de las noches y los días que curto entre gincitos y cigarritos mal armados, trayendo la internet y los cables en la testa; los kleenex en un bolso más negro que la mierda.
Es la súper gata flora run run que ronronea y que te saca la felicidad y la mierda hasta por los poros. No actúa más por puro instinto. Es de campeonato la minita, razonando el sentimiento mientras suelta argollitas con el humo de un jockey suave largo, matando el tiempo media hora o cuatro años hasta que ya se ha hecho mediodía y tiene que volver a laburar.
Ahí viene la tipita y toca el timbre.
Vende guitarras y amplificadores traídos por izquierda de algún lado, enfoca sus antenas a los negocios turbios que hace con su jefe, y si le das de dos a mil jack daniels, hasta es capaz de arrodillarse y emborracharse de amor, mirándote a los ojos, sin dejarte de chupar.
Ya no tiene ni una puta esperanza. Ya no más.

Y mientras tanto, lo mal que nos caen los besos a los dos.

Otra es la estudiante secundaria, fija en la nocturna del IPEM (no sé cuánto, no sé dónde) desde hace años, ratita escuálida que trae dos puntos de liquid paper en el naso y un voleo en el mate que hay que ver las boludeces que me dice.
Llega y habla al pedo un cuarto de hora y al toque pasa al baño. Lo que hace en el baño es un misterio que no voy a develar. Y si la ves al salir ya es otra cosa, un monstruo chupa chup que no te deja en paz y te derriba; cuarenta kilos mal comidos sobre ochenta y la imposibilidad de mover un puto dedo.
Esta pide coca cola, y se va cagando a no sé dónde: llega tarde y no la voy a acompañar.

Y mientras tanto, lo mal que nos caen los besos a los dos.

La de psicología ya es un caso. Porta un super mambo y las ideas no terminan de formarse cuando bate alguna frase. Se atropella a sí misma con las cosas que piensa y que me dice. Parece estar de merca todo el tiempo, aunque no creo. Una nena biang, cogiéndose a un boludo que le ha tirado un par de cuentos de Bukowski de regalo. Trae siempre un malbec muy trade mark. Trae sus juguetes, también, la pendejita.
Así va mi amor?, me dice, atándose un jamón entre las piernas.
Y cuando termina (por suerte!) de jugar con ella misma, también se me arrodilla y se suicida, con el caño entre los dientes.
Por suerte no me muerde.

Y mientras tanto, lo mal que nos caen los besos a los dos.

La estatal es mi tortura. Diez años en la Muni y tiene un piro diferente,  interesante. Paranoiquea con quedarse sin laburo todo el tiempo, y al mismo tiempo sueña mucha guita y con ponerse un bar más adelante.
Sillas, dicroicas, cerveza tibia, maníes rancios, papas húmedas.
No te puede ofrecer mucho más, con lo que ofrece.
Llega y hace su cirquito. Y hasta a veces se me queda dormida entre las piernas.
La dejo ahí, después de nada más, y me voy a dormir al suelo como un perro.
Tal vez me gusta y me enamoro.
Tal vez, he dicho.

Ya no sé. Yo ya no pido naipes ganadores.

Y mientras tanto, lo mal que nos caen los besos a los dos.
Lo mal que nos caen los besos a todos.
Mientras tanto, lo mucho mucho mucho que nos viene doliendo el amor.

Humahuaca

Publicado en El mismo verso, Lo siento, Shéneral con etiquetas , , , , , , , , , , , , , , , , el 24 Octubre, 2009 por nene

pucará de tilcara

A “La Capitana”, mi amiga
Daniela Todarelli,
que se dejó tocar “la alma”
por los duendes en el norte.

Lo has visto al duende de Humahuaca?
Te ha mostrao los siglos
que ha tenío siempre adentro?
Le has visto las arrugas en las manos?
Te ha parecío que era una sombra
de lo que no has podío mirar?
Esa es la inocencia?
Los olvidaditos nuestros?
Los doliditos del olvido?
Los machaditos del tantanakuy?
La sangrecita norteña?
Las alforjas que se llenan de naditas?
Los hermosos días idos?
Quiénes son esos,
los que te han venío a saludar?

Apretáles el alma con cuentitos verdaderos
de pueblos grandes y de bloques de cemento;
hacéles conocer esas cositas
que ellos creen que no existen,
mostráles fotos de avioncitos y barquitos,
pedíles suertita pa’ volver hasta Tilcara
y que la Garganta del Diablo no te tiente.
Van a dejar que te vayás tranquila.
Con la mirada nomás te van a hablar.

Ya te vas a ir en paz.
Ya van a ser ese tesoro
desde ahorita mismo pue,
en tu grande alma.

Ellos te han mostrao esas cositas
que no vas a encontrar nunca dándole la vuelta
a los edificios fieros
que se han amontonao en Buenos Aires;
cielitos chuyos, cablecitos,
miles de autitos y gentita que se aprieta,
angelitos de piedra en tumbas; cementerios
que no van casi nunca a visitar.
Qué tendrán esos muertitos de ellos
tan que no se parecen a los nuestros, no?
Qué tendrán esos muertitos de ellos
que parecen bañaditos de siemprura,
llenitos todos de mucha eternidad?

Qué tendrán los cementerios
olvidados en el Norte, no?

Qué tendrá eso que siempre se olvidamo’?
Qué tendrá el respeto, que siempre se olvidamo’?
Qué tendrá el amor, que siempre se olvidamo’?
Y qué tendrá esa gente de Humahuaca
que te ha atravesao como una flecha
que te ha quemao como un fuego
y que no vas a olvidar jamás,
no?

lo que nos falta

Publicado en El mismo verso, Lo siento, Música, Otras cosas, Shéneral con etiquetas , , , , , , , , , , , , , , , el 20 Octubre, 2009 por nene

lágrimas

nos falta vernos, che culiado
para hablar de las ausencias,
y de las cosas que no pasan,
para tirar a la mierda los mandatos,
los rezos, los castigos, las sotanas,
para hablar de lo que no hace falta,
para ver que entre nosotros dos nada cambió.
nos falta vernos, che culiado
para secar la transpiración
de mil cervezas bien heladas
para hablar de dioses que no existen,
y de los todos y las nadas,
de las mitologías
y de la historia de los tiempos
y mezclarla con otras de putas y de trampas
y sorber de a cachos los días que no estuve
porque escapé de casa
sin tener la gentileza de saber decirte adiós.

y los saludos a Latinoamérica
hecha miedo, envuelta en llamas,
silbando Danza Llajta?
y el duende del Domingo,
calentando a las pendejas y a las viejas
con voz grave y canciones románticas?
y los viajes a Tilcara y los vinos
y las treinta docenas de empanadas?
dale, gordo hijo de puta
no te vayas, cambiáme la semana;
sabés que si te vas,
el que va a estar más sólo que la una
no va a ser nadie más que yo.